Con esta inyección de fondos , Batakis considera que el tema de las cuasimonedas que agitaron algunos gobernadores queda "totalmente descartado".
"No tiene nada que ver con la situación económica que estamos viviendo. Obviamente, la crisis económica es fuerte, severa. Podríamos llegar a compararla con la peor crisis de Argentina, que fue en 2001. A nivel mundial, se compara con la posguerra, con la crisis del ´29. Hoy reina la incertidumbre. No sabemos si va a ser más grave o más leve que esas crisis pero no tiene que ver con 2001, porque en ese momento no había pesos en la economía argentina porque la convertibilidad impedía emitir. Hoy, todos los países están emitiendo. Alemania, Estados Unidos... Están usando medidas súper heterodoxas. Y Argentina venía con una rigidez muy fuerte en la emisión monetaria", dijo en declaraciones al portal LetraP.
En este sentido, la funcionaria fue consultada sobre la presión inflacionaria que significa darle tan fuerte a la 'maquinita' . "Con la recesión que hay, no va a generar inflación", dijo y afirmó: "No va a haber más de lo que teníamos previsto, no parece ser un problema".
En cuanto a las cuasimonedas, Batakis insistió en que "el dinero en sus cuentas" enviado por Nación
"tiene que ser un freno a esta idea".
Además, recordó que la emisión de ese tipo de títulos "está prohibido por ley". "Para poder emitir cuasimonedas, primero deberían salirse de la ley de Responsabilidad Fiscal a través de sus legislaturas. Y, si lo hiciesen, el Gobierno nacional podría dejar de enviarles recursos o financiamiento de cualquier tipo de programa que no estuviera vinculado con los recursos de coparticipación", advirtió.
De todas formas, la funcionaria dijo "entender" que haya habido gobernadores que mencionaran la posibilidad de emitir cuasimonedas como manifestación de las urgencias fiscales.
"Lo entiendo, no es una crítica, pero creo que es más un mensaje de que la están pasando mal. El gobernador de Tierra del Fuego dijo que no van a poder pagar sueldos. Van a poder hacerlo, pero empiezan a sentir la presión de la falta de recursos y es entendible el estrés, la angustia", dijo.