Mencionó además otros temas energéticos como el congelamiento de las tarifas de gas, electricidad y combustibles.
Hizo anuncios para el sector minero: "En materia minera también tenemos grandes posibilidades pendientes, con pleno respeto a estándares ambientales y participación social. En particular, la minería metalífera y la del litio se presentan como grandes oportunidades para aumentar las exportaciones argentinas", dijo, y añadió que "tenemos que discutir cómo ponemos en valor la industria de bienes de capital para el sector del petróleo, la minería y el campo".
En las provincias del sur, donde se dieron las mayores repercusiones, destacaron que el proyecto de ley, que está en etapa de elaboración en su letra chica, no sólo apuntará a Vaca Muerta, sino también a los recursos convencionales, como los de la cuenca del Golfo San Jorge y la exploración secundaria y terciaria vía YPF.
En efecto, Fernández se cuidó de no hacer especiales menciones a Vaca Muerta, pues una de las internas políticas que se libran en el gobierno nacional es precisamente la de una batalla entre provincias para que todos los esfuerzos no se concentren solamente en la formación geológica que está en territorio neuquino, parte de Mendoza, Río Negro y La Pampa.
De ahí que también destacaron el federalismo del que habló el mandatario al reafirmar su intención de establecer "capitales alternativos". En el caso de Santa Cruz, la ciudad elegida es Caleta Olivia. También en que hizo hincapié en los cambios realizados en el Pacto Fiscal establecido durante el macrismo, donde las jurisdicciones habían cedido recursos a favor de Buenos Aires.
"Les expreso mi agradecimiento a todos los gobernadores del país por la firma del Consenso Fiscal que devuelve capacidad tributaria a las jurisdicciones, fortaleciendo sus autonomías", agregó el mandatario.
Pero, particularmente, desde Neuquén, si bien el exgobernador Jorge Sapag se mostró con "fundadas expectativas" de que el presidente logre fijar el rumbo energético del país, anticipó que se necesitará importar gas este invierno porque no hay capacidad para transportar una mayor producción vía gasoductos.
"El invierno es un período de abastecimiento, generalmente, a través de barcos porque las empresas producen lo que los gasoductos permiten. Y las empresas están limitadas en un cupo de producción", planteó ayer el exmandatario.
Explicó que, aún si se ponen "al máximo", el consumo supera la producción posible de ser transportada y distribuida en los hogares. "En esos casos, seguramente en este invierno va a haber que importar gas en barcos, así como Neuquén estuvo exportando en el verano gas a Chile. El gas no se puede acumular, el petróleo sí. En el invierno seguramente va a haber necesidad de importación", reiteró Sapag.
"La república se ha ahorrado miles de millones de dólares por el aumento de la producción en Neuquén en dos años. La provincia podría aún acelerar ese ritmo y crecer al 50% por año. Estamos preparados para exportar a Chile y por los puertos del Atlántico, así que esperemos que el gobierno nacional fije un rumbo definido. Tengo fundadas expectativas de que el presidente lo va a saber hacer", sostuvo.
Para Sapag, no hay desorientación en la agenda energética del gobierno nacional, aunque sí demoras en las respuestas. "Hay cierta ansiedad de los sectores que tienen que invertir. Lo que no podemos hacer es demorar más las informaciones, simplemente que se sepa. No estamos pidiendo la ley (para la promoción del sector), la ley puede agregar. Esta figura de un fideicomiso al exterior le agrega bondades al sistema porque las empresas podrían depositar en el exterior y con eso sacar a Neuquén del riesgo país", explicó.
"Es fundamental que el país se encamine en el crédito internacional, en la producción, que se baje la inflación y ver qué mecanismo hacer para la evasión y el contrabando", aseguró.