Precisamente, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la secretaria de Comercio, Paula Español se reunieron el martes con una veintena de intendentes del conurbano bonaerense, con el propósito de instrumentar un esquema de "controles amigables" para la aplicación del programa y con la intención de fijar multas donde no se cumplan con los acuerdos establecidos.
Al respecto, desde ISEPCi se planteó que "los precios cuidados deberían ser valores de referencia que traspasen los grandes supermercados y lleguen a los pequeños negocios de barrio, lo cual por ahora no está sucediendo".
En un informe realizado por Isaac Rudnik y Juan Fresno, ISEPCi objetó que Precios Cuidados comprende a sólo 34 de los 57 productos que integran la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y que, de ellos, en 14 casos los precios son mayores a los vigentes antes del relanzamiento del programa, en 18 son menores y en dos casos no hubo variantes.
Entre los precios que registraron las subas porcentuales más altas en relación con las relevadas en el IBP figuran la polenta, con un 60% de aumento, los huevos (47,5%), el café molido (45%), las gaseosas de 2,25 litros (28%) y el dulce de leche de 400 gramos (26%).
En el otro extremo, las bajas más pronunciadas relevadas en el conurbano se dieron en galletitas saladas (-54%), cebollas y manzanas (40% de caída en ambos productos), el yogurt firme de 190 gramos (.39%) y la leche fresca de 1 litro (-37%).
Los dos productos que no cambiaron sus precios son el aceite de 900 cc y vinagre de litro, con $75 y $50, respectivamente.
"Es impostergable buscar y encontrar caminos alternativos para el contexto actual", reclamó ISEPCi, que si bien manifestó su apoyo a que la autoridades actuales vayan en "dirección inversa a la que tuvo la política económica del gobierno anterior", advirtió que por los altos niveles de informalidad en que se desarrolla la economía en el conurbano bonaerense, en especial el segundo y el tercer cordón, los alcances de un acuerdo "anclado en las grandes cadenas de supermercados" son limitados.
Asimismo, la entidad precisó que "la falta de posnets u otros mecanismos similares en esos barrios impide recibir las devoluciones que otorgan a las tarjetas de jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales, obligando -a los que pueden- a trasladarse a comprar a las cadenas de supermercados".
Esa dificultad, remarcó, "se asienta en la extensión que alcanza la economía informal en ese territorio, cuyas soluciones son para el mediano y largo plazo".