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Pesce soltó dólares a Pymes para algunos bienes de capital

Concedió Pesce a las Pymes dólares para traer bienes de capital del exterior que no pasen del millón de dólares. Exiguo para la dependencia fabril importadora.

Miguel Pesce, presidente del BCRA, aflojó el cepo a las Pymes para importar maquinarias denominadas bienes de capital, que requiere la producción fabril para funcionar.

Estas flexibilizaciones se repitieron varias veces en el año porque permiten destrabar demandas cíclicas puntuales atrasadas, que dificultan el funcionamiento de la cadena de proveedores de la industria automotriz, petroquímica, de plásticos y petrolera,.

El administrador monetario se cuidó de racionar la asignación y sólo automatizó las operaciones con pagos anticipados de hasta 270 días para todos los bienes traídos del exterior cuyos valores no superen el millón de dólares.

La definición de bienes de capital en las importaciones incluye un potencial listado de máquinas, equipos industriales, material eléctrico y aparatos mecánicos, aparatos productivos varios, instrumentos maquinizados, tecnología, las piezas y partes para bienes de capital (que incluyen componentes de máquinas, equipos eléctricos, etc.).

Pero en la práctica suelta la mano de compañías de mayor tamaño para que se aprovisionen de dólares MEP (el doble de caros que los oficiales) sus compras en el exterior a 100 pesos por unidad.

La autoridad monetaria facilitará especialmente a diversas PyMEs la compra de bienes de capital que permitan “aumentar su producción y eficiencia" y no precisamente porque haya recibido alivio a su delicada posición de reservas.

Fijar una barrera para girar dólares al exterior en u$s 250.000 deja fuera de juego a la mayor parte de la industria cuyas necesidades de importaciones son por volúmenes mucho mayores.

Otra limitación estriba en el porcentaje de la operación que se puede integrar en forma anticipada al embarque de los bienes de capital en origen, la que no podrá superar el 30% del monto total, según precisó el Banco Central.

Recién entonces se habilita la secuencia de pagos, que marca el cansino ritmo de abastecimiento de divisas.

Para resumir, el BCRA hizo lugar a la gestión del presidente de la Cámara Argentina de la Máquina Herramienta y Tecnologías para la Producción (Carmahe), Alfredo Bonazzi, para que les autorizaran compras relacionadas con el equipamiento tecnológico en cuentagotas que precisan las Pymes.

Estas trabas coyunturales no son las únicas ni mucho menos de estas épocas de escasez de divisas. En realidad, se suman a la protección arancelaria que se aplica como política industrial desde 2007.

Desde ese año, la tasa impositiva de importación para bienes de capital y materias primas es la más alta de la región.

Sobre llovido, mojado, con la pospandemia se agregaron otros costos y demoras internacionales, por el encarecimiento de los fletes y las demoras de los buques cargueros en los puertos.

Inversiones

El abastecimiento en el exterior de las maquinarias e insumos de fabricación se asocia al rubro inversiones.

Entre 2011 y 2015, el promedio de la participación de bienes de capital e insumos productivos en las importaciones representó el 82% del total.

Paradójicamente, llegó Mauricio Macri a la presidencia y ese porcentaje entró en una pendiente hasta 2019, en que ocupó el 78%.

El año pasado rebotó en torno al 82% de las compras totales y en este año alcanzó el 84,5%.

Es que el incremento que tuvo la producción industrial en el segundo y tercer trimestre, 36,6% y 11,2% respectivamente, se trasladó a las necesidades de aprovisionamiento de maquinarias e insumos, la que contrastó con el desaliento ejercido sobre los bienes de consumo.

Ese fue el principal motivo por el que los importados crecieron en participación en la torta de las erogaciones de divisas.

Lo que es la inversión que determina la compra en el exterior de maquinarias retrocedió, según cálculos del director de DNI, Marcelo Elizondo, hasta la mitad de lo que ocupaba dentro del PBI una década atrás.

Viene en realidad cayendo la inversión en Argentina: desde 15,2% del PBI de 2017 al 14,7% en 2018), para seguir en declive a 13,5% en 2019; y a 12,6% y hasta a 9,5% en 2020).

De modo que en los últimos años siempre estuvo por debajo del 16%, que es la tasa que se entiende que se requiere para mantener capital (menos de esa tasa se produce destrucción del capital).

El promedio mundial, explica el informe. de Elizondo, ronda 24%.

“Desvisten un santo para vestir otro”, es la conclusión que saca el mercado cuando en la misma reunión, el directorio del Central resuelve prorrogar hasta fin de año el congelamiento de la posición global en moneda extranjera de las entidades financieras sancionado hace tres semanas.

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