La tradicional empresa argentina fue adquirida por fondos brasileños en 2018 y venía aplicando medidas de reducción de personal: despidos voluntarios, venta de activos, jornada laboral. Además, vendió el 22,5% del capital de la marca Topper.
Así, por ejemplo, la planta Calzar de Santa Rosa (La Pampa) dependiente de Alpargatas suspendió a 360 trabajadores, mientras que en 2017 cerró la sede de Villa Mercedes (San Luis). En la planta de Corrientes, mientras tanto, se impuso un cronograma de "vacaciones obligatorias", y en la de Tucumán llegó a haber 1300 empleados suspendidos en mayo del año pasado a causa de la acumulación de stock.
Alparatas fue creada en 1883 en Argentina por dos inmigrantes, el vasco Juan Echegaray y el escocés Robert Fraser. Se hizo famosa por su característico calzado. En 1962 se amplió lanzando la marcha de zapatillas Flecha, su calzado informal, fabricando jean en su planta de Chaco y creando la línea infantil Pampero. 13 años después llegó otra de las marcas de Alpargatas: Topper.