"La actividad se frenó bastante y las compañías aéreas comienzan a estudiar la eliminación de las rutas que se vuelven poco rentables", opinan desde la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt).
"Hasta el 23 de diciembre, día en que empezó a regir el tributo, se vendió bastante. Ahora, estamos preocupados por la conectividad, dado que muchos vuelos llegan llenos a Buenos Aires, pero después salen con un nivel de ocupación menor", señaló Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), y añade que "se encuentran tarifas baratas para volar".
No obstante ello, los operadores temen que el panorama se agrave en los próximos meses, en el caso de que la tendencia persista.
Según datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), en 2019, hubo un 7% menos de pasajeros internacionales y se restringió la cantidad de vuelos al extranjero. Por citar algunos ejemplos: LATAM realizó un 30% menos de vuelos al exterior en comparación a 2018; Avianca, un 27%; GOL, un 6%; y Copa, un 5%.
"En enero, el 60% de las ventas fueron en vuelos de cabotaje. El 40% restante fue para el exterior, pero sobre todo a países cercanos, con predominio de ciudades brasileñas como Río de Janeiro, San Pablo y Florianópolis", analizaron desde Avantrip, y reconocieron que tuvieron un 35% menos de compras respecto en enero de 2019.
Martín Romano, Country Manager de Atrapalo, afirmó al mencionado matutino, que en las primeras semanas del año, las ventas se derrumbaron un 50% en relación al mismo período de 2019.
" Fue uno de los peores eneros desde que trabajo en la industria. Un cúmulo de factores generaron esta situación: la anticipación de las compras en diciembre, la confusión sobre cómo se iba a implementar el recargo del 30%, la situación económica del país y las nuevas medidas del Gobierno. Estos interrogantes condujeron a que los clientes adoptaran una actitud más conservadora", explica.
"En el último mes de 2019, hubo un adelantamiento de las compras, por ende, un mayor consumo del habitual. Pasó lo mismo en marzo y agosto después de las PASO, con las dos devaluaciones fuertes. En enero, bajaron mucho las consultas de usuarios interesados en vacacionar en el exterior", sostuvo Matías Mute, co-fundador de Promos Aéreas.
En este contexto, algunas aerolíneas y agencias de turismo con operaciones en la Argentina ya empezaron a emitir sus pasajes en dólares como una estrategia para mitigar el impacto del derrumbe de las ventas a destinos internacionales, ofreciéndoles a los usuarios la posibilidad de adquirir estos servicios sin el recargo del 30%.
Hasta el momento, al menos 20 empresas iniciaron el trámite para obtener el permiso de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el organismo encargado de su aprobación, y habilitar esta opción. Si bien IATA prefirió no dar precisiones al respecto, en el sector, aseguran que a las compañías que ya empezaron las gestiones se les sumarán otras próximamente.
Mientras, los destinos locales picaron en punta: Lugares emblemáticos como Mar del Plata y Villa Carlos Paz registraron picos de hasta el 95% de reservas durante los fines de semana, según el Ministerio de Turismo de la Nación.
Pero no sólo las aéreas tuvieron un mal comienzo de año. En el sector automotor, el cambio de Gobierno tampoco logró modificar el clima, en efecto, se habla del peor enero desde 2004.
Según publicó esta mañana el diario 'Ambito Financiero', el número de vehículos patentados durante enero fue de 44.717 unidades, es decir, un 25,6% menos que el mismo período de 2019, desempeño que fue calificado como "un derrumbe" que confirmó que se trata del peor inicio de año desde enero de 2005.
Así lo informó la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara), al señalar que con estos indicadores la proyección anual arrojaría 342.240 unidades, bastante menos que las 460.000 de 2019 y muy lejos del récord de la actividad de 2013, cuando salieron de las concesionarias 955.000 unidades.
El sector analiza que esta retracción que acumula 18 meses consecutivos de bajas de ventas es resultado de los aumentos de precios de las unidades que alcanzaron -sólo el año pasado- el 92% de incremento, la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados, y la falta de instrumentos de financiación.
Según las cifras de Acara, el número de vehículos patentados durante enero ascendió a 44.717 unidades, un 109% más que el nivel alcanzado en diciembre pasado, período en el que se habían registrados 21.346 operaciones.
Pero el sector reflejó una caída de 25,62% en la comparación interanual, ya que en enero de 2019 se habían patentado 60.108 unidades, y se convirtió en el peor comienzo de año desde 2005, cuando en el sector vendieron 53.000 vehículos, de acuerdo con la serie histórica de Acara, la entidad que nuclea a las concesionarias oficiales de todo el país.
"Ninguna proyección preveía este nivel de derrumbe del sector. Necesitamos medidas urgentes para poder corregir estas cifras, porque si se mantienen durante el año, afectarían también la recaudación tributaria en 1.166 millones de dólares", aseveró el presidente de Acara, Ricardo Salomé.