Arcor fue la ‘peor de todas’, ya que es la única compañía argentina a la que le empeoró la calificación de su deuda, el resto no tuvo una situación similar.
"Las calificaciones en escala global y nacional de estas compañías fueron afirmadas, a excepción de Arcor S.A.I.C., cuya calificación en escala nacional fue rebajada a Aa1.ar desde Aaa.ar", informó Moody's oficialmente.
"El perfil de liquidez de la compañía también se vio afectado negativamente por la depreciación de la moneda, y el efectivo a deuda a corto plazo disminuyó a 44% a diciembre de 2018, desde 63% en 2017", agregó la calificadora.
En tanto, según revela el portal la Política Online, el resto de las empresas calificadas por Moody’s sostuvo su calificación.
En tanto, ´pasaron a tener perspectiva negativa -aunque con calificación B1/Aa3.ar- las empresas Camuzzi Gas Pampeana, Distribuidora de gas Cuyana, Naturgy Ban, Metrogas, Empresa Distribuidora Norte, Empresa Distribuidora de Electricidad Salta.
También la Empresa provincia de Energía de Córdoba e YPF (B2/A1.ar), la de Mirgor y la de Sullair (B2/A2.ar), la de Albanesi/Generación Mediterránea (B2/A3.ar); la de Raghsa (A3.ar y B2), la de Transportadora y la de Gas del Sur y la de Telecom y la de Hocim (B1/Aa2.ar).
En el caso de Arcor, ya venía con problemas que se había reflejado en la prensa. En mayo pasado cerró una planta en Mendoza y se mudó la producción a la provincia de San Luis. Fue una de las fábricas de La Campagnola, que trasladó sus funciones a Villa Mercedes.
Además, ya había suspendido la actividad en otras instalaciones.
A fines de abril por una acumulación de stocks, interrumpió la actividad de su instalación de San Pedro -donde produce alcohol industrial para perfumes- y, días después, suspendió la producción de la planta de glucosa de su complejo de Arroyito, Córdoba.
En marzo, se conoció que la empresa registró pérdidas por $1.011 millones durante el año pasado, según informó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires a partir de los estados contables correspondientes a ese ejercicio anual.
En 67 años de vida, fue el segundo año con pérdidas para Arcor. El otro había sido el 2002, cuando perdió US$ 50 millones.