De Pablo opinó que son días “muy difíciles” para “ser miembro del equipo económico”.
“De hecho, hoy es poesía hablar de equipo económico. Se ve una parálisis operativa monstruosa, que es entendible en función de la crisis política. Junto a iniciativas que están al borde del chiste”, agregó.
En relación a la situación generada con los monotributistas, el economista estimó: “No tratemos de racionalizar lo que a primera vista parece una barbaridad, y es una barbaridad. Acá tenés los resultados. Ni ellos saben qué van a hacer antes de las elecciones”.
“¿Al otro día de las elecciones, qué van a hacer? No hay pistas, nada. Alguien podría decir que si pierden las elecciones se preparan para irse, como Alfonsín en 1987. La otra alternativa es que dinamiten todo porque se van”, añadió.
A pesar de la incertidumbre, De Pablo arriesgó un escenario posible: “El Gobierno tiene una idea constructiva y se puede dar cuenta de una debilidad política. Pero con una idea de funcionamiento. Esto está abierto. El equipo económico no es un equipo, porque no hay ministro de Economía, ni ministro coordinador. Evidentemente, el hombre de a pie ve cómo hace para sobrevivir”.
Por último, opinó sobre el aumento en las dietas de los legisladores nacionales: “La dieta del legislador tiene que tener alguna relación con lo que ganaba antes de ser legislador, si queremos futuros legisladores que no sean hijos de ricos o corruptos. Muy importante. Estamos en un país donde la realidad es absolutamente fluida. No podemos crear certezas donde no puede haber certezas, y la intención del Gobierno es esa. Si les sale o no, ya verán”.