Si se tiene en cuenta que un año atrás aplicaba el 58,2%, esto algo menos de dos tercios de su infraestructura productiva, la caída de más de 23 puntos porcentuales refleja el impacto que tuvo en la industria la caída del mercado automotor por la crisis del dólar.
En función de los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), según la cual la industria en abril produjo apenas 3,7% más que en marzo, cabe resaltar que el uso en la capacidad instalada de este sector en el mes pasado no varió demasiado.
La producción automotriz fue el sector de menor uso de la infraestructura productiva, en parte porque todas las compañías habían realizado inversiones en acercarse a una producción nacional de un millón de vehículos, mientras que con la caída del mercado interno proyectan llegar a penas a la mitad. A este sector le sigue la metalmecánica excepto automotores con 43,1% de uso de capacidad instalada.
Por el contrario, la industria petrolera (refinación de petróleo) es el de mayor nivel de uso de su capacidad instalada, con 76,6%, en parte gracias a las inversiones y el nivel productivo alcanzado en Vaca Muerta (Neuquén). A este le sigue el rubro papel y cartón con 71,1%.
Según el informe, todas las industrias ligadas al consumo se ubicaron por debajo del promedio: alimentos y bebidas con 55,7%; productos textiles con 49,8% y caucho y plástico 48,7%.