A este contexto, se suma que el ministro misionero Sergio Lanziani, quien es señalado como el próximo secretario de área a nivel nacional, y quien se reunió con primera vez la semana pasada con la vicepresidenta electa, Cristina Fernández, posee poco conocimiento del sector hidrocarburífero, según creen varios, lo que constituye una debilidad estructural para ocupar el cargo.
Sus presentaciones por escrito en el búnker de Alberto Fernández en Puerto Madero, según reveló al mencionado sitio un ex funcionario provincial alineado en el PJ, no convencen.
Sin embargo, a menos de una semana de la asunción del nuevo gobierno, su candidatura sigue firme. "Más por la ausencia de alternativas reales que por la fortaleza de sus propuestas para conducir la Secretaría de Energía", sentencia el sitio.
Lanziani cuenta con el respaldo de Alberto F, que lo propuso para el convite por su buena relación con Carlos Rovira, conductor del Frente Renovador en Misiones y titular de la Legislatura provincial.
Además, son múltiples los puestos a llenar para controlar la botonera de la industria. Hidrocarburos, Cammesa, IEASA (ex Enarsa), renovables y los distintos segmentos del área eléctrica y del gas. Se precisa de un equipo ordenado de al menos 15 personas para atacar esos frentes. Y más importante aún, deben funcionar con una
cohesión interna que hoy no se percibe, aclara el sitio, y hace especial referencia a la pretensión de que ingresen inversiones para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta.
Con el paso de los días se fueron conociendo algunos colaboradores y nombres de consulta de Lanziani. Entre ellos, Rogelio Baratchart, presidente de Tecnolatina, cercano al Instituto Mosconi, y Osvaldo Arrúa, ex representante de Misiones en el Consejo Federal de Energía Eléctrica (CFEE). Ambos generaron relación con Lanziani durante las reuniones de esa entidad.
En tanto, YPF también está envuelta en esa especie de anomia. Algunos asesores de Guillermo Nielsen, activaron la semana pasada contactos informales para conocer el organigrama de la compañía. Cerca de Sergio Massa y de algunos empresarios del sector petrolero siguen defendiendo las chances del ex gobernador de Neuquén Jorge Sapag. Pero más allá de esos movimientos espasmódicos tampoco se observa, al igual que en Energía, un armado potente que esté listo para atacar el complejo escenario que atraviesa la industria hidrocarburifera, con inversiones y actividad a la baja.