Al respecto, Guzmán evitó precisar que los DEG se utilizarán para pagar parte de la deuda contraída por la gestión del expresidente Macri con ese organismo con el que los vencimientos comienzan a correr a partir de septiembre, pese a la concesión pública que Cristina Kirchner hizo al presentar en sociedad a los candidatos del Frente de Todos, el pasado 24 de julio. Al respecto, Guzmán evitó precisar que los DEG se utilizarán para pagar parte de la deuda contraída por la gestión del expresidente Macri con ese organismo con el que los vencimientos comienzan a correr a partir de septiembre, pese a la concesión pública que Cristina Kirchner hizo al presentar en sociedad a los candidatos del Frente de Todos, el pasado 24 de julio.
Por otro parte el titular de la cartera económica recorrió Ciudad Oculta junto a dirigentes del Movimiento Evita, como Emilio Pérsico y Daniel Menéndez, desde allí señaló que el Gobierno busca "resolver la escasez de dólares que se generó durante la anterior administración, negociando para no hacer frente al compromiso que se tomó con el FMI", y con "políticas macroeconómicas y productivas que potencien el crecimiento de la generación de divisas, vía crecimiento de exportaciones o la sustitución de importaciones".
Evitar los sobreoptimismos
En relación a la revisión al alza que hizo el FMI respecto de la economía argentina, el funcionario consideró que más allá de la previsión de rebote del producto bruto en torno al 6,4%, como lo dio el organismo multilateral de crédito, es posible que se logren otros indicadores..
A juicio de Guzmán, "la inversión en la Argentina está creciendo, se está creando empleo en forma heterogénea, y por eso el FMI proyectó para arriba; nosotros nos manejamos con cierta prudencia, y el pronóstico del 5,5% nuestro ya lo revisamos al alza, al 7%, pero queremos mantenernos prudentes porque muchas veces la Argentina se ha chocado con sobreoptimismos".
Consultado por la inflación, que se estima que en julio habría marcado un 50% en forma interanual, el ministro volvió a reiterar que el problema principal de la disparada fue "la inflación internacional de los alimentos y las commodities", aunque reiteró que se espera en julio que la evolución de los precios "sea más baja de la de junio", cuando el Indec la ubicó en 3,2%.
A todo esto Guzmán rechazó la "visión hípersimplista" de las "metas de inflación" que había intentado el gobierno de Cambiemos. También, apoyó la reapertura de paritarias por considerar que "el crecimiento del poder adquisitivo del salario es una condición primordial y necesaria para la recuperación de la economía".