Esta mañana, Trump anunció que, por la devaluación del peso y el real en los últimos meses, restablecerá los aranceles al aluminio y el acero que sea exportado a Estados Unidos desde Argentina y Brasil, los cuales habían sido suspendidos en abril de 2018. Esta medida, aseguró, apunta a que "ya no aprovechen nuestro dólar fuerte al devaluar aún más sus monedas".
En este panorama, Urtubey destacó que "hay que reflexionar sobre los acuerdos y las formas de relacionarnos con el mundo".
En mayo de 2018, tras 27 instancias de negociaciones, el gobierno estadounidense había accedido a exceptuar a la Argentina de los aranceles a la importación de acero (25%) y aluminio (10%), permitiendo el ingreso de 180.000 toneladas anuales.
La Argentina exporta anualmente a los Estados Unidos aluminio por unos 400 millones de dólares y acero por unos 300 millones de dólares. Entre las exportaciones siderúrgicas de mayor valor agregado que venían sin arancel están los tubos de acero sin costura con rosca para la industria petrolera, elaborados por Tenaris-Siderca y Aluar.
Así, a pocos días del cambio de Gobierno en Argentina, Trump da el puntapié inicial de lo que será la relación con el presidente electo Alberto Fernández y da un giro en su forma de abordar la relación con los mandatarios Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, que siempre ha sido buena desde que asumió el poder y con quienes ha simpatizado.
En marzo de 2018, el jefe de Estado norteamericano inició una guerra comercial con China al implementar aranceles de 25% al acero y 10% al aluminio. Sin embargo, dos semanas después anunció que estarían exentos de esto Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur y la Unión Europea.
Finalmente, Urtubey advirtió que "la industria tendrá una caída del 5% este año", aunque previó: "El año que viene vamos a caer, pero menos que este y de una forma mejor direccionada".