Las caídas más pronunciadas se dieron en Otras harinas (incluye a todas excepto la trigo), que aflojó 8%; Arroz, 5,2%; Pan envasado, 4%; y Fideos secos, 3,1%. En cambio, la Harina de trigo aumentó 6% impulsada por el salto en el valor de esa commodity que generó la devaluación; el Yogur y los postres lácteos, 5,4%; el Pan fresco, 2,2%; y la Leche en polvo, 2%.
El Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz coincidió en que el mes pasado mostró una variación negativa en algunos productos a raíz de la quita del IVA. Así, su medición de la canasta básica alimentaria, realizada a partir de los precios de los supermercados, aumentó 1,6% y totalizó $13.583 para una familia tipo de cuatro integrantes. Un alza menor al promedio de 3,3%, que relevó la entidad en las grandes cadenas. Habrá que esperar al 18 de septiembre para conocer el dato oficial sobre las canastas de pobreza e indigencia.
El impacto de la medida fue acotado. Por un lado, no se reflejó en los autoservicios y almacenes. "En estos comercios no se observó una reducción en ninguno de los grupos relevados ya que aprovecharon el crédito fiscal para recomponer márgenes en un contexto de ventas muy deprimidas", señaló Ecolatina.
Por otro, porque entre la segunda quincena de agosto y la de julio los alimentos saltaron 6% y promediaron una suba del 3,6% en agosto, según esta consultora.
Según publicó el diario 'BAE Negocios', la medición de Elypsis dio aún más alto: 9,1% y 5,9%, respectivamente.
Además, durante la primera semana de septiembre, el CESO midió fuertes aumentos en algunos bienes sin IVA. Los aceites costaron 13% más que en la primera semana de agosto; el azúcar y los edulcorantes, 16,7% más; y las harinas, 7,2% más.
Entretanto, este jueves el Indec publicará el IPC de agosto.