El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, se reunirán el viernes con Georgieva y con David Lipton, N°2 del Fondo.
Antes de ese encuentro Georgieva afirmó ante la prensa que "el Fondo está totalmente comprometido en trabajar con la Argentina", y ratificó la "fuerte voluntad" para continuar el trabajo emprendido desde que se firmó el acuerdo stand-by en junio del año pasado, por unos 56.300 millones de dólares.
“Seguimos muy comprometidos, el deseo del FMI de estar junto a la Argentina era fuerte con Christine Lagarde y sigue firme conmigo”, enfatizó Georgieva.
El próximo tramo del crédito es por US$5.400 millones. La posición del FMI en cuanto al retraso de ese desembolso había sido adelantada en septiembre por Lipton.
"El FMI trabajará para una eventual reanudación de una relación (con la Argentina), algún tipo de relación financiera con ellos, que tal vez tenga que esperar un tiempo", dijo Lipton a Bloomberg Radio. "La situación de Argentina en este momento es extremadamente compleja" en materia política y económica, afirmó entonces.
El FMI dio a conocer el miércoles su informe 'Perspectivas Económicas Mundiales' en el que estima que el Producto Bruto Interno (PBI) argentino retrocederá 3,1% en 2019 y verificará una nueva contracción, de 1,3% en 2020.
La inflación terminaría el año en 57,3%, en tanto que para fines del 2020 se situaría en 39,2%. Con una desocupación que se mantendría en dos dígitos (10,6% de la población en 2019 y 10,1% en 2020), el único frente en el que se proyectan mejoras es en el externo, ya que el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos pasaría de un desequilibrio de 5,3% del PBI en 2018 a un rojo de 1,2% en el presente año y a un ligero saldo positivo -0,3%- en 2020.