Lo cierto afirmó Serrano es que "no nos mandaron carta documento, ni nos avisaron, nos dejaron abandonados. Los dueños, los hermanos Alejandro y Rubén Navarro nos dejaron en la calle", denunció.
"Pedidos había, no entendemos por qué cerraron de esta forma. Nos deben una quincena, aguinaldo y el retroactivo de abril. No vamos a regalar nada de lo que nos corresponde", dijo Serrano.
"Hace algunos años, los dueños despidieron empleados y le cambiaron el nombre. Hace tres años, éramos 60 trabajadores y hacíamos casi 700 baterías por día, hoy quedamos 35 y hacemos 250 unidades. Ahora vamos a la calle" disparó.
Con la esperanza de que llegue una buena noticia y alguien se presente, continúan la vigilia hasta que alguien les de una respuesta, aunque se repite en varios casos, que los empresarios desaparecen, no acatan las conciliaciones ni los contratos de trabajo, remarcó el mencionado sitio.