La bajante del Rio Paraná amenaza seriamente la logística de exportación
Durante los últimos 30 días se precipitó la bajante del Río Paraná con una intensidad que no se vio en más de 40 años.

Durante los últimos 30 días se precipitó la bajante del Río Paraná con una intensidad que no se vio en más de 40 años.
El problema, cómo no puede ser de otra manera, genera un fuerte impacto en la economía y en materia comercial, ya que los grandes puertos cerealeros se ubican sobre el Paraná y ahora con las limitaciones en materia de navegación propias de la falta de caudal la actividad se verá afectada. Así las cosas, los perjuicios para la exportación granaria y subproductos está a la vista.
Los informes oficiales que circulan por estas horas hablan de que, por ejemplo, el nivel actual del río a la altura de los puertos del Gran Rosario, desde Timbúes hasta Arroyo Seco, apenas roza el metro de altura, lejos de los 2, 47 necesarios para que HidrovÍas SA tenga la obligación de garantizar el 90% del tiempo los 34 pies de calado.
“La altura del río Paraná en el puerto de Rosario ha descendido hasta el metro de altura, nivel que no quiebra hace más de 30 año. Eso hace que se resienta la carga máxima de los buques, exigiendo extremo cuidado en el practicaje para evitar varadura”, señaló recientemente la Bolsa de Comercio de Rosario.
A ello elude la entidad las demoras ( que cuestan mucho dinero) en el proceso de exportación y en la llegada de las barcazas con soja provenientes de Paraguay.
Además de preocupar productores por sus efectos en la navegabilidad y la disminución de los barcos de transporte por todo el río, la situación resulta perjudicial para otras actividades como la pesca y además podría haber un fuerte impacto en el ecosistema ribereño según indican expertos.
¿Como se llegó a este punto? Las miradas en Brasil
La bajante se debe en gran parte a la falta de lluvias que sufre hace tiempo la cuenca de la Hidrovía Paraná- Paraguay. Pero también al cierre de las compuertas de las represas hidroeléctricas brasileñas ubicadas en el río Iguazú (que desembocan en el Paraná), lo que impide la circulación del agua.
El gobierno nacional ya tiene en agenda acordar una solución. En la reunión que el canciller Felipe Solá mantuvo con los diputados de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, el tema se trató a pedido de la dirigente política Blanca Inés Osuna y el diplomático aseguró: "En base al tratado tripartito de año 79 entre Argentina, Brasil y Paraguay se va a reunir, este fin de semana, una comisión de técnicos para tratar el tema... La bajada en el Río Iguazú es también considerable, ósea que hay un problema de lluvia en el estado de Paraná y en otros lugares. No obstante espero darle a la diputada y a todos los argentinos una respuesta sobre qué dice Brasil”.