Ahora ambos coordinan sus declaraciones públicas relativas a la economía, fundamentales luego del contundente triunfo de las PASO, mientras planean la agenda política de la gestión que comenzará el año que viene. Además, desde el Frente de Todos esperan sobrepasar el 50% de los votos en las generales de octubre.
El acuerdo con el FMI es central para el próximo gobierno. Luego de que se hablara de rumores de default, Nielsen salió a aclarar: "No planeamos reestructurar la deuda". Fernández rechazó públicamente la posibilidad de un default. Pero el ex sectretario de Finanzas también dijo que “la Argentina en estas condiciones no está pudiendo pagar las obligaciones que asumió". Aún no se sabe qué país recibirán en diciembre en términos de inflación, riesgo país y reservas. Una renegociación de la deuda se haría a través de cambio bono por bono y sin quita.
Sobre este tipo de cuestiones habrían conversado el equipo de economistas de Alberto Fernández con Hernán Lacunza, el nuevo ministro de Hacienda de Gobierno de Mauricio Macri. Desde el Frente de Todos transmiten moderación, pero pidieron a cambio que no haya en la economía argentina ninguna bomba a punto de explotar. Un claro ejemplo: las Leliqs.
Las medidas que tomó el Gobierno de Cambiemos después de las PASO, como la baja a cero del IVA en alimentos y el congelamiento del precio de las naftas, no cayeron muy bien a los economistas de Fernández, que consideran (así como lo expresó el candidato presidencial) que no fueron bien implementadas.
Otra de las prioridades del próximo Gobierno será Vaca Muerta, un proyecto que comenzó durante el kirchnerismo y continuó desarrollándose durante el macrismo. El objetivo de siempre fue que la Argentina se convirtiera en un país exportador de energía. Se dice que el gobierno de Alberto Fernández intentará hacerlo con una nueva ley para fomentar la inversión extranjera.
Con respecto a modificaciones legislativas, muchos esperan una reforma laboral. La previsional, por otro lado, parecería descartada. Una modificación sobre el aparato estatal también se estaría discutiendo, pero achicar el empleo público es difícil de implementar y, sin dudas, una medida poco popular cuando lo que salta a la vista son los despidos.
Para parar la inflación, está sobre la mesa una opción que el macrismo siempre condenó: acuerdos de precios y de salarios.
El tipo de cambio es otra cuestión central en la agenda de todos los argentinos, por lo que no faltan ideas sobre el tema entre los economistas de Alberto Fernández. El candidato ya criticó duramente la medida del cepo cambiario implementada por CFK y la excesiva venta de reservas del Banco Central para contener el dólar que, según su mirada, implementa Cambiemos.
Entonces, el camino sería otro: se habla de encajes para los capitales golondrina. Además, las exportaciones tendrían que pasar por el MULC en un período de tiempo razonable.
Fernández sería favorable al acuerdo Mercosur-Unión Europa y a los tratados de libre comercio en general. Públicamente, dijo que todo tiene que ser "revisado", pero no los criticó.