Se trata entonces, de facilitar los pagos en un contexto de control de cambios. En todo caso, de transformar este rudo y tosco control de cambios lleno de prohibiciones en un control de cambios 'market friendly'".
El otro punto es qué hacer con el control cambiario. Si el Central aprieta más el torniquete, el paralelo se despega y vaya uno a saber en qué lugar pega la vuelta. Suena fuerte el rumor de un cepo a personas físicas para que sólo puedan comprar hasta US$2 mil millones mensuales.
Acá, el eje de la discusión es cómo hacer para recuperar dólares y evitar la sangría. A varios exportadores de materias primas les llegó el comentario que el Frente de Todos está analizando la posibilidad de bajar el impuesto a las Ganancias para el ejercicio 2020 con la condición de que liquiden lo que tienen en silobolsas. Se habla de entre US$8.000 y US$10.000 millones. Alberto Fernández se conformaría si le quedan libres unos US$5.000 o US$6.000 millones, porque su objetivo es desarmar las Leliqs, que hoy le consumirían entre US$15 mil millones y US$20 mil millones con licuación mediante. Es decir, devaluación.
A eso hay que sumarle lo que podría entrar del desembolso del FMI que quedó pendiente. ¿Entrarán sólo los US$5.400 millones o desembolsaría todo junto? "No estaría mal, pero todo forma parte de una renegociación, así que no nos podemos adelantar", escuchó Urgente24 como un comentario al pasar.
Y en el medio de la intervención del Banco Central a sólo 15 minutos de abrir el mercado local este miércoles 23 de octubre, sonó una fuerte notificación en un celular: era una bomba. Una bomba de esas que enseguida se viralizan.
No descartan la posibilidad de un dólar turista 35% por encima del oficial. Sí, una de las soluciones que planteó el economista Carlos Melconian a su amigo Mauricio Macri: "El dólar del que quiere viajar no puede valor lo mismo que el dólar fideo". Pero así como entregó la carpeta, terminó en la parrilla de Olvos para el asado del finde después del partidito de fútbol (como le pasó a más de uno, claro). Y entonces, desde otro escenario la hizo corta -como dicen los adolescentes-: "¡Guarda porque se puede ir todo a la mierda, eh!".
En fin. Lo importante es que estén trabajando en un plan económico y se designe a un ministro de Economía un poco más serio. Por el bien de los argentinos, aunque hablando de eso, dos ya dijeron en San Telmo que no saben qué hacer "porque, de movida, el primer ministro de Economía de Alberto tiene los días contados". ¡Ups! Se me escapó.
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