“Entonces, el gobierno controla el tipo de cambio vendiendo reservas. Las reservas después de las PASO cayeron US$ 900 millones diarios con fuga de depósitos por US$ 450 millones, en promedio. Si vendés reservas, achicás el activo, el balance del BCRA. Y como sigue con las leliqs y con más tasas y además le faltan pesos, entonces tendrá que emitir para pagar lecaps y déficit fiscal primario”, continuó.
De esta forma “crece el pasivo del BCRA”, prosiguió y alertó que “con esta política se quiebra el Central día a día (…) tiene muy pocos dólares para pagar cada vez más deuda en pesos”.
“El Gobierno, ante esta situación, reaccionó con malas políticas que incuban y agrandan los problemas debajo de la alfombra. La inflación en el futuro cercano será más alta que ahora. Argentina va hacia un tipo de cambio real ajustado por inflación más alto que el de ahora, con más inflación que ahora”, añadió.
Sobre lo que debería hacer el próximo gobierno: Giacomini arriesgó primero cuál sería el escenario de corto plazo y qué medidas podría implementar el kirchnerismo si asume el poder el 10 de diciembre: “si sube el dólar, sube el peso de la deuda en término de nuestro producto: la deuda se hace más impagable. El próximo gobierno a lo largo de su mandato tiene vencimientos con el FMI por US$ 52.000 y US$ 145.000 millones de dólares en vencimiento de bonos, sin contar la deuda de corto plazo. Esto significa que el próximo gobierno tendrá que hacer pagos de deuda superiores al 50% del PBI, necesitando un superavit primario de +5 cuando tendrá -1,5”.
“Si las leliq no se licúan habrá un default interno con un Plan Bonex. Pero como este país ama al populismo, al que tiene depósito en plazo fijo bajito muy probablemente le digan al Banco que le paguen y si no tienen dinero le darán a la ‘maquinita’ para que le puedan pagar. A los que tengan depósitos intermedios les darán un ‘papelito’ a plazo intermedio, y a los que tengan depósitos grandes les darán papelitos a más plazo”, agregó.
Y sobre la relación con el FMI, Giacomini anticipó que “el próximo gobierno seguramente se sentará con el FMI y le pedirá que posterguen los pagos, eso es default. El FMI no acepta quitas, entonces Argentina por 1ra vez en la historia se sentará en la mesa con el FMI para defaultearlo. Pero si el FMI no acepta quita será superior la quita a los bonistas, muy superior a la de 2005. En este marco la demanda de dinero se desploma, sube la inflación y el dólar salta más y la economía real tendrá exceso de oferta y suba del riesgo país, aumento de desempleo, etc”.
Ante este escenario hipotético, para Giacomini esto es lo que hará el gobierno de Alberto Fernández: “Necesitará recursos fiscales, por lo que podrían poner retenciones al campo pero como les fue mal en 2008, podrían poner retenciones encubiertas con un tipo de cambio diferencial para el campo más bajo que el Central venderá a un dólar financiero mayor, cuya diferencia se la pasarán al fisco para pagar gasto público”.