Según datos dados a conocer por el Departamento de Trabajo de USA, el sector minorista ha destruido en los últimos tres meses alrededor de 22.500 empleos. Desde julio de 2017, la cifra asciende hasta los 49.000 puestos de trabajo, según datos consultados por el Financial Times.
Según Coresight Research, en la primera mitad del año, se han cerrado ya más de 7.426 establecimientos mientras que la cifra total podría sobrepasar las 12.000 tiendas a finales de 2019, lo que supondría un récord.
"Los nuevos aranceles del presidente Trump deberían preocupar a todos los estadounidenses", asegura Matt Priest, presidente de la patronal de Distribuidores y Minoristas de Calzado de América. Según Priest, la Casa Blanca está utilizando a las familias estadounidenses "como rehenes en sus negociaciones de guerra comercial".
Entre los productos que se verán afectados por los aranceles hay smartphones, cuya importaciones procedentes de China alcanzaron los US$ 43.200 millones en 2018. Además, prendas de vestir y calzados, ordenadores portátiles, jueguetes, y consolas de videojuegos.
Sin embargo, la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU (BLS, por sus siglas en inglés) revela que la subida media en los salarios para los trabajadores minoristas aumentó un 5,1% el año pasado, el mayor avance desde 1981.
Aún así, aunque los empleados minoristas han logrado subidas salariales recientes, todavía reciben mucho menos que los trabajadores por hora en muchos otros sectores. En la actualidad ganan un 29% menos que la media de todos los empleados no supervisores, según los datos consultados por Bloomberg.