Espert acusó a los bancos de no colaborar en medio de la crisis. “Los bancos no están haciendo nada. Hoy no te dan un mango, vas a pedir plata para pagar sueldos y te revisan hasta si tenés caries. Tienen que entender que es una situación de crisis. Y el Banco Central tiene que meterse ahí. No solo la cuarentena es emergencia, también la economía”, lanzó.
Además, le reclamó a la dirigencia política un gesto de grandeza realizando recortes de su propio sueldo. “El Presidente tendría que llamar a todos los gobernadores, jueces y decir que no pueden seguir cobrando lo mismo cuando la gente no tiene un mango. Esto es una emergencia, no es solo perseguir al surfista”, afirmó Espert, y atacó a los gastos de la política: “Los caraduras de diputados que tienen una pyme de asesores, ¿para qué sirven si no tiene ingresos la gente?”
Finalmente, Espert elogió la medida del gobierno de brindar asistencia por única vez a los sectores informales. “Una pandemia es el momento donde tiene que aparecer el Estado. Tiene que contener gente. Pero acá tenemos el cuento del Estado presente que en realidad solo te revienta a impuestos y se lo gasta. Necesitamos que se hagan más test, así quienes están sanos pueden volver a producir”, demandó el economista.
Fundación
En tanto, la Fundación Libertad y Progreso recomendó:
** Buscar caminos intermedios que alivien los daños económicos y sociales sin reducir sensiblemente el objetivo sanitario.
** Con la ayuda del sector privado debería multiplicar los puestos de testeos.
** Deberían levantarse o flexibilizarse las cuarentenas donde no sean estrictamente necesarias.
** Deben tomarse acciones para reducir el gasto público en áreas no prioritarias: la reducción de los salarios de los empleados públicos y el personal jerarquizado que no cumplan tareas por el aislamiento impuesto. Estos tendrán un ahorro por no tener que movilizarse a sus trabajos y el Estado contará con más recursos, hoy escasos, para atender la actual emergencia.
** Aquellos que ocupan cargos políticos en el Estado también deberían resignar una porción de sus ingresos.