Ante esta situación, desde la UOM local manifestaron su preocupación y advirtieron sobre la merma en la producción que sufrió la fábrica a lo largo del año.
"Por la misma falta de materiales e insumos, no hay producción. Así, se va rotando el personal, que no es el total de la planta, para trabajar menos pero lo importante es que no hubo despidos", sostuvo José Luis Rocha, titular de la UOM local.
El gremialista explicó que "en diciembre y enero comienza el período de vacaciones, donde siempre descansa toda la empresa pero después de eso veremos cómo sigue todo. Hay buenos expectativas por el cambio de gobierno".
La situación de Eskabe tiene su transfondo en la crisis que atraviesa desde principio de año, cuando las autoridades firmaron un acuerdo con los trabajadores para no despedir a ningún empleado hasta el 30 de junio.
"A las empresas del rubro las afectó la devaluación porque lo materiales dependen del dólar. Las grandes empresas retrasan las entregas de insumos y esta situación es sistemática en todos lados", advirtió Rocha.