Este miércoles 24/4 hubo un alivio ya que el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó 0,6%, al cerrar en US$ 65,89 el barril, y el crudo Brent cotizó en US$ 74,49, 0,06% menos que el martes pasado.
En la Bolsa de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en junio, nuevo mes de referencia, cayeron US$ 0,41 centavos respecto a ayer.
En tanto, el crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, concluyó con un descenso de US$ 0,05 respecto a la última negociación, cuando cerró en US$ 74,54.
La producción de crudo de Estados Unidos, el mayor proveedor de petróleo mundial en la actualidad, llegó la semana pasada a un récord de 12,2 millones diarios.
En tanto, el salto del 3,2% que tuvo este miércoles la cotización del dólar impactará en el aumento de naftas y gasoil que se aplicará desde el fin de semana o a más tardar desde el 1 de mayo.
Con el dólar y el crudo en alza, crecen las versiones de que el próximo aumento oscilará entre un 5% y un 8%. La expectativa más discreta parte de la hipótesis de que YPF tomará una decisión cautelosa y que por su peso en el mercado, marcará la línea a las otras empresas. En tanto, la perspectiva de una suba en torno del 8% se basa sobre todo en que el gasoil tuvo ya un ajuste de esa envergadura en los últimos días en el canal mayorista, indicó el diario Ámbito Financiero.
El matutino económico agrega que la segunda consecuencia de una devaluación es el impacto en el gasto público. Los subsidios a la energía se multiplicaron por cinco en marzo con respecto al año pasado porque el Gobierno paga en pesos pero según el tipo de cambio promedio del último mes, las subvenciones al gas de Vaca Muerta, de las cuales Tecpetrol es la principal beneficiaria, y las pendientes por el Plan Gas que adeuda a otras petroleras desde 2017.