Los antihipertensivos o medicamentos para enfermedades crónicas son los productos que más disminuyeron su venta, mientras que subió el consumo de ansiolíticos y antidepresivos.
Pero no sólo bajo la compra en farmacias, hospitales públicos y clínicas también disminuyeron sus pedidos mayoristas. Representantes de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) explicaron que los descuentos de hasta 70% que anunció el pasado abril el Gobierno nunca se llevaron a cabo.
En tanto, también bajó la adquisición de medicamentos por venta libre. Entre diciembre de 2015 y enero de 2019, en ese rubro las subas de precios fueron muy altas: los analgésicos, un 733%; ansiolíticos, un 705%; antiácidos, un 686%; antihipertensivos, un 658%, y antibióticos un 406%.
Por la crisis en el sector además cerraron además 74 farmacias este año y más de 800 personas se quedaron sin trabajo.
El Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal expresó recientemente que "los farmacéuticos hemos manifestado nuestra preocupación, ya que se podría producir la interrupción de tratamientos de enfermedades crónicas por parte de los pacientes".
A su vez, el secretario general del sindicato, Marcelo Peretta, analizó que "la irracionalidad de los precios es un grave problema de salud pública. Todo quedó librado al mercado y los grandes laboratorios aumentan lo que quieren".