"La depreciación de los aranceles, la inflación, la suba del dólar, la devaluación de la moneda, la falta de respuesta de los financiadores, el estiramiento en la cadena de pagos, el crecimiento del gasto, la atomización de los ingresos, la concentración de infraestructura y las tasas elevadas, ponen en jaque a los laboratorios, desfinanciándolos y llevándolos al borde de la quiebra, lo que hace que la situación del sector sea insostenible", afirmó.
A modo de ejemplo, Arias explicó que tanto el año pasado como este, el Pami (una de las obras sociales más importantes en cuanto a cantidad de afiliados) incrementó el valor de los aranceles en porcentajes muy inferiores en relación con la inflación, generando el desfinanciamiento de una importante cantidad de laboratorios.
"Según el Indec la inflación del año pasado fue del 47,65 % y el aumento otorgado por el Pami fue del 38, teniendo en cuenta que la última cuota del aumento fue del 3 por ciento y lo cobramos en agosto de este año. A julio pasado, la inflación ascendió al 54,39 por ciento y el aumento sólo del 32 por ciento. Lamentablemente, si esto sigue así, en pocos días más los bioquímicos del país no podremos seguir brindando el servicio", concluyó.