
El debate es muy fuerte acerca de lo que está sucediendo con la negociación de la deuda pública externa. Hasta ahora, todo es previsible: que los bonos no reaccionarían a la suba luego del comunicado del FMI pero tampoco se desplomarían, que abundaría el debate político mientras no aparece la propuesta económica argentina, y que la Argentina se juega un partido grande en Arabia Saudita en la reunión del G20.
Mucha chicana y alguna especulación incomprabable tal como la de Roberto Navarro adjudicando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, gran parte del logro de convencer al FMI de que la deuda pública argentina es "impagable", una forma de devaluar al papa Francisco, que había llevado a la directora-gerente Kristalina Georgieva al Vaticano junto al ministro Martín Guzmán.
La grieta Frente de Todos vs. Juntos por el Cambio apareció con la deuda en una jornada escasa de noticias:
No te comas el verso, la deuda era sostenible hasta que los jeños del voto triplicaron el Riesgo País en las PASO (AGO-19) y todo se fue a la bosta. Eso es lo que dice el FMI, con más decoro pero básicamente es eso.
— Andy W.
Pre-PASO había buen roll over, con un RP de +2200 pts olvídate. pic.twitter.com/fblUOqsKRI