Otra más: la directora de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, anunció un reintegro del IVA por las compras en alimentos, equivalente al 15%, con un tope de $700. "La devolución va a ser prácticamente inmediata. El número de beneficiarios es de 7.125.000 personas. Trabajamos con todos los beneficiarios de la AUH y de la jubilación mínima del padrón de la ANSeS. Aspiramos agregar más adelante a los titulares de la tarjeta alimentaria".
De acuerdo a PXQ, “los bonos otorgados a jubilados y trabajadores en conjunto con el aumento que permite que los jubilados de la mínima le ganen a la inflación apuntan a fomentar el gasto del sector privado sobre todo en los sectores más vulnerables”.
Y concluye que “en el corto plazo, estas medidas pueden tener un impacto sobre el consumo de bienes de primera necesidad (alimentos y bebidas sobre todo) al igual que la implementación de la tarjeta alimentaria. Sin embargo, para que la recuperación del consumo se sostenga en el tiempo y alcance al resto de la economía es vital que haya una mejora en los salarios del grueso de los trabajadores del sector privado.”
El esquema es el mismo que aplicó Cristina Fernández de Kirchner en sus días en Casa Rosada: traccionar la actividad económica fortaleciendo la demanda agregada, un concepto que incluyó en múltiples piezas oratorias.
Sin embargo, no resultó un mecanismo eficiente a causa de diferentes problemas más allá de tener que recordar que fue compatible con las restricciones propias de un 'default' prolongado de deuda pública y con la necesidad de 'anclas' antiinflacionarios tales como el atraso cambiario y tarifario.
Es cierto que Mauricio Macri dejó una crisis mayor el 10/12/2019 pero esto no habilita reivindicar el cuadro de situación al 10/12/2015.
La curva de demanda agregada es el gasto total que para un nivel de precios determinado realizan en una economía las familias, las empresas, el sector público y los extranjeros. Esta demanda aumenta a medida que bajan los precios, y viceversa. Y al aumentar el nivel medio de precios, disminuirá la demanda agregada, puesto que se reduce la cantidad de bienes y servicios que se pueden adquirir con el mismo dinero.
¿Podrá sostener la Administración Fernández una política inflacionaria descendente cuando, por ejemplo, se encuentra en un escenario de congelación tarifaria?
Para que no pase desapercibido, otras variables de la curva de demanda agregada es el dinero circulante, los impuestos y el nivel de rentabilidad que reclaman los agentes económicos.
Un dato que no es menor: Álvarez Agis afirma que es vital que haya una mejora en los salarios del grueso de los trabajadores del sector privado. Sin embargo, en un escenario de economía frenada por una estanflación continuada, de pérdida de rentabilidad en todas las empresas, y de una cantidad de pymes en moratorias impositivas, ¿cuál es la mejora salarial que cree el Ejecutivo Nacional que podría ocurrir?
Algo más para el laboratorio econométrico: ¿cuál es la colaboración voluntaria posible del sector privado en el actual escenario de presión tributaria extraordinaria?