No obstante, Matías Tombolini, vicepresidente del Banco Nación, advirtió que el informe de la consultora generó "una confusión".
"Lo que estamos informando es que lo que dispuso el Banco Central es lo que se está cobrando. La confusión surge a partir de un informe de una consultora que indica que habría un cobro que no existe, literalmente. Si tenías una deuda de mil pesos que venció en abril fue refinanciada a 12 meses con 3 de gracia", comentó en diálogo con Radio La Red.
Tombolini señaló que el problema surgió porque "mucha gente venía con deuda de abril, y en mayo, junio y julio arrastró esa deuda y en agosto se empezó a juntar todo”.
"Es un error decir que hay 60% de interés. No hubo punitorios, no hubo interés sobre interés, no hubo recargos", indicó Tombolini sobre los datos que arrojó el informe de la consultora.
Otras complicaciones que reconoce el economista es que cuando se tomó la medida de refinanciación de saldos "no se pensó que la cuarentena iba a durar tanto tiempo” y que "el IVA que cobra la AFIP es sobre los intereses".
El 10/04 pasado, a poco de decretado el aislamiento social preventivo obligatorio por parte del Gobierno nacional, la entidad que conduce Miguel Pesce dispuso a través de la Comunicación A6964 que los saldos impagos de las tarjetas de crédito correspondientes a vencimientos entre el 13/04 y el 30/04 debían ser automáticamente refinanciados por los bancos en 9 cuotas fijas, con un plazo de gracia de 3 meses, a una tasa nominal anual del 43%.
La normativa del BCRA indicaba que las cuotas comenzarían a pagarse en agosto “a un valor de 147 pesos por cada 1.000 pesos refinanciados”, sin intereses punitorios ni recargos. Lo que no aclaraba la entidad es que a ese valor había que sumarle el IVA.
Así, según indica el informe del CERX, en algunos casos en lugar de $147 por cada $1.000, las cuotas que comenzaron a aparecer en los resúmenes de las tarjetas de crédito en agosto, cuando vencieron los tres meses de gracia previstos en el plan, llegaron a superar los $400 cada $1000.