Para eso, el ministro participará este lunes (27/1) en Nueva York del foro del Council of Americas y luego mantendrá encuentros con funcionarios del Tesoro de Estados Unidos y directivos del FMI.
Además de hablar de la deuda argentina, Guzmán tendrá trabajo extra: convencer a los acreedores de la provincia de Buenos Aires de aceptar el plan de pago del Gobierno de Axel Kicillof de prorrogar hasta el 1 de mayo el vencimiento de una cuota de capital ya vencida.
La reunión con funcionarios del Tesoro de EE.UU. tendrá como propósito lograr el aval del Gobierno de Donald Trump en la renegociación del préstamo del FMI, un apoyo clave por su influencia decisiva en el directorio del organismo y porque es el único país con poder de veto.
Este martes (28/1) antes de regresar a Buenos Aires, el ministro se reunirá con el jefe de la misión para la Argentina del FMI, Luis Cubeddu, y la economista estadounidense Julie Kozak.
Ante ellos expondrá el plan de pagos que Alberto Fernández pidió que sea apoyado por los países que integran el directorio del Fondo. Ese día el proyecto sobre la deuda estaría recibiendo dictamen favorable en Diputados y Guzmán espera que sea una buena señal para los acreedores y el FMI.
Con la media sanción del miércoles, Guzmán intentará impresionar a los acreedores privados con los que seguirá negociando.
En el Congreso, en cuanto a la ley sobre la deuda, parecen resueltas las primeras demandas que hizo Juntos por el Cambio sobre la visita del ministro al Congreso y la conformación de comisiones.
Ahora la oposición quiere que se ayude a las provincias con sus deudas y por lo tanto sean incluidas en la ley.
Pero antes, la mesa de Juntos por el Cambio se reunirá para sentar posición de cara al debate parlamentario de la deuda. Será el martes (28/1) antes de las reuniones de comisiones. La demanda principal será que se autorice a las provincias a incorporar sus deudas externas a la restauración. Juntos por el Cambio tiene poder de fuego en la Cámara baja, donde el Frente de Todos no consiguió mayoría como sí e el Senado, y por lo tanto está casi obligado a acordar con esa fuerza.