Es que con el Brent cómodamente instalado arriba de los US$40 y el dólar oficial en $75, un 20% más que en enero, puertas adentro del gobierno se empezó a plantear una eventual actualización del precio de los combustibles en agosto o septiembre, según publicó el sitio especializado 'EconoJournal'.
De los insumos estratégicos que marcan el ritmo de la economía, las naftas y el gasoil fueron los únicos que no aumentaron en lo que va del año. La última suba se concretó a principios de diciembre de 2019 sobre el final del gobierno de Mauricio Macri.
"El barril criollo sirvió para atajar el peor momento de la crisis del petróleo, cuando los precios cayeron por debajo de los 20 dólares. No esperábamos que el Brent rebote tan rápido, pero con estos precios internacionales el próximo paso es lograr un esquema en el que el petróleo cueste en la Argentina lo mismo que la paridad de exportación", explicó a 'EconoJournal' el presidente de una petrolera.
Es que con el Brent en torno a los US$43, las productoras de la cuenca Neuquina están cerrando exportaciones para agosto a un precio de entre US$39 y US$40 (Brent con un descuento de -4 dólares). En abril se exportó crudo con un descuento superior a los US$10. "En mayo eran pocos los que creían que sería viable exportar crudo de Vaca Muerta casi a US$40. Hoy, a partir de la eliminación de las retenciones, podemos pensar en exportar a Brent menos US$3 o 4", reconocieron desde otra productora con activos en Neuquén al mencionado sitio.
Fuentes del sector de refinación calculan que para poder reconocer en el mercado interno un precio de US$40 para el crudo local, es necesario aumentar el precio del gasoil en surtidor al menos un 7%.
En esa clave, YPF le solicitó al gobierno, con el respaldo del resto de la industria (Axion Energy, Raízen, Puma), elaborar un sendero que permita ir actualizando los precios de los combustibles durante lo que resta del año. La expectativa es lograr al menos validar políticamente un aumento antes de octubre.
En tanto, aseguran que para YPF es una medida prioritaria para mejorar sus finanzas, pero también para asegurar el abastecimiento del mercado interno de combustibles (pese a la caída de la demanda local, esta semana fue necesario importar 60.000 m3 de gasoil para el parque eléctrico porque no hay más stock en las refinerías locales).
De todas maneras, cerca del presidente Alberto Fernández afirman que no está definido aún qué hacer. Las empresas saben que es difícil para el gobierno autorizar una suba en medio de esta crisis.