Así, Cavallo se pronunció en contra de las ventas de los US$ 9600 millones que realizará el Banco Central y que serán puestas en subasta de a US$ 160 millones por día, hasta las elecciones, una manera de mantener controlado al billete durante la campaña.
"El Gobierno tiene que tratar de influir sobre la demanda de dólares más que preocuparse por ofrecer los obtenidos por endeudamiento con organismos multilaterales. Y a estos últimos, usarlos para cumplir con sus obligaciones financieras y para tener munición en caso de una demanda exagerada de dólares por expectativas de devaluación", recomendó.
"Jugar a que la libre flotación vaya a asegurar el equilibrio en el mercado de cambios es muy peligroso en circustancias como las que se vivirán de aquí a las elecciones", alertó.
Con sus propuestas, Cavallo asegura que no se incumple el programa acordado con el FMI: “Por el contrario, lo refuerza, porque las pérdidas del Banco Central deberían contabilizarse como déficit fiscal del gobierno, si no del déficit primario, si del déficit total”.
El economista, advirtió además que “en el período preelectoral, el tipo de cambio corre mucho más riesgo de escaparse por expectativas de devaluación que por escasez de oferta de dólares. El Gobierno tiene que tratar de influir sobre la demanda de dólares más que preocuparse por ofrecer dólares obtenidos por endeudamiento con organismos multilaterales. Y a estos últimos, usarlos para cumplir con sus obligaciones financieras y para tener munición en caso de una demanda exagerada de dólares por expectativas de devaluación”.
Por otro lado, Cavalo desestimó un repunte económico: "no hay indicios claros de que la recesión vaya a revertirse en los próximos trimestres".