Según la operatoria, ahora las terminales automotrices deberán completar un formulario que ya distribuye la Secretaría de Industria y que busca reunir información de cada empresa, de cuánto importaron el año pasado, qué proyecciones tienen para cada trimestre del año y cuáles son los proyectos de inversión.
“No va a haber problemas, ya hablamos con la gente de Adefa -la cámara que reúne a las terminales- y les estamos autorizando todos los pedidos; lo que queremos es tener un seguimiento mayor”, dijeron en el Gobierno fuentes citadas por el portal Infobae.
Según el diario Ámbito Financiero, los funcionarios explican que las demoras se deben a cuestiones operativas que surgen de adaptar el mecanismo anterior aduanero (SIMI) al nuevo criterio que busca la actual gestión para el ingreso de bienes al país.
Por su parte, la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA) expresó su molestia por la resolución, especialmente por reducir a 90 días el plazo de vigencia de ese permiso.
“El comercio exterior argentino agoniza. Evidentemente, tampoco entienden que muchos productos que estamos importando van a la fabricación de bienes nacionales. Un plazo de 90 días para la vigencia de los permisos me parece que no condice con la realidad y que es imposible cumplirlo con algunos orígenes, como Oriente, por ejemplo”, dijo el titular de CIRA, Rubén García.
Algunos empresarios advierten que la situación generada en las importaciones de autopartes se parece a la del año 2014, cuando funcionaron las DJAI (Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación), con las que la Secretaría de Comercio Guillermo Moreno ponía trabas a la entrada de vehículos e insumos.
La Cámara de Importadores (Cidoa), ya amenazó con la posible salida de 22 empresas de la Argentina por los cambios que el Gobierno de Alberto Fernández implementó en el impuesto automotor y se espera que se pronuncien ahora sobre el problema con las autopartes.