Y continúa: "Para reperfilar la deuda de acuerdo con dichos lineamientos, ya como ministro, especificó un horizonte para el 31 de marzo. Es la tarea actual del ministro convencer a la mayoría de los acreedores de que se trata de la única alternativa a la declaración unilateral del default y la interrupción de pagos por tiempo indeterminado".
Sin embargo, su análisis subraya que la experiencia de lo ocurrido con la deuda de la provincia de Buenos Aires es indicativa de que la propuesta de suspender pagos por dos años es inviable:
"En el caso de la provincia, ni siquiera fue aceptado diferir pagos por tres meses. ¡Ni qué hablar de dos años! Por lo tanto, se supone que, al igual que sucedió con la provincia, se dará un más o menos prolongado intercambio de ofertas y contraofertas".
Al respecto, Beker postula que "la reestructuración de la deuda debe posibilitar que los pagos anuales sean compatibles con el superávit primario y el de cuenta corriente".
Finalmente, destaca que en los últimos procesos de reestructuración, las quitas fueron del 10% en el caso de Uruguay; del 35%, en el de Ucrania, y del 46%, en el de Argentina en 2005, mientras que, en el de Puerto Rico, la propuesta presentada por el gobierno de la isla a los acreedores contempla una quita del 48%.