• En calidad de instituciones, la Argentina se ubica 138 sobre los 144 países.
• En eficiencia de los mercados de bienes y de trabajo se ubica en la posición 140.
• En desarrollo del mercado financiero se ubica en el puesto 131.
Estos datos muestran que, en estas dimensiones de la competitividad, la Argentina está en los últimos lugares, en una situación comparable con las regiones más subdesarrolladas del planeta, integradas principalmente por países africanos y Asia central. Por ejemplo, en calidad de las instituciones, la Argentina se ubica entre Madagascar, Kirgystán, Yemen y Chad. Como contrapartida, en otros factores de competitividad, la Argentina aparece en situación mucho más favorable. Por ejemplo, en sofisticación de su sistema productivo se ubica en el puesto 58, encalidad de sus organizaciones científicas en el 47 y en matrícula en educación superior en el puesto 20.
El informe sugiere que la Argentina cuenta con interesantes potencialidades en el sector privado (recursos humanos y empresas privadas), pero la baja calidad de las políticas públicas conspira contra su pleno aprovechamiento. En otras palabras, el sector privado está razonablemente preparado para competir a nivel mundial y generar progreso, pero las políticas gubernamentales son propias de países subdesarrollados. La fuerte caída en el ranking señala una profundización de los problemas a partir del paradigma del “más Estado”, cuando la experiencia internacional indica que el progreso está asociado a “mejor Estado”. Las confiscaciones, la arbitrariedad, las amenazas y el uso discrecional de fondos públicos para acciones de baja rentabilidad social tienen asociado atraso social. Por el contrario, el Estado abocado a inversiones estratégicas y reglas de mercado transparentes es el camino a la prosperidad.
Ciertamente que las evaluaciones de competitividad tienen limitaciones. Pero es muy sugerente que otros estudios, con metodologías diferentes, muestren un panorama similar. Por ejemplo, el Doing Business del Banco Mundial coloca a la Argentina en el puesto 113 entre 183países y el IMD de Suiza la coloca en el puesto 55 entre 59 países. La mejora de los términos de intercambio permite disimular la falta de competitividad. Pero intervenciones públicas de tan baja calidad hacen que progresar en Argentina sea muy difícil, aún en el contexto internacional inéditamente favorable.