En este sentido, agregó que el primer objetivo es "mantener el poder de compra, que se ha deteriorado bastante por varias razones; y segundo, para volver a la buena nutrición, tenemos que insistir con el tema de leche, carnes, frutas y verduras”.
Luego de lamentar que “se está comiendo mucha harina, fideos y arroz”, consideró que “eso tiene que ver con el costo de los alimentos” y, si bien se están reactivando las changas, el mostrador no perdona: "Yo lo que veo es que hubo un poco más de changas en las últimas semanas previas a las fiestas, cuando se vio a menos gente en los comedores, pero el problema es que la plata no rinde por el costo de los alimentos, y eso lleva a las familias a endeudarse”.
"Claramente, comer tiene que ser barato en la Argentina porque producimos alimentos. Todos los chicos tienen que ir a la escuela secundaria, el gran desafío es que todos acompañemos la vuelta a las escuelas, y, por último, no permitir los créditos usureros", remarcó.