Por otro lado, se refirió a los dichos de Martin Guzmán, quien desmintió los rumores que indican que la Argentina tiene prácticamente cerrado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional:
Todavía estamos negociando, buscando cuidar al pueblo argentino. Este es un proceso que continúa Todavía estamos negociando, buscando cuidar al pueblo argentino. Este es un proceso que continúa
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Martín Guzmán, junto a la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Gueorguieva.
En ese sentido, anunció: "El BCRA sabe que debe hacer unos pagos a organismos internacionales ya que de ahí van a salir los DEG con los 4 mil 300 millones de dólares. También sabe que tiene las 3 puertas del Fondo Monetario Internacional: la primera es el 22 de septiembre; la otra es el 1 de noviembre; y la última es el 22 de diciembre".
"El pago de septiembre y noviembre son un hecho". Sin embargo, remarcó sus dudas respecto al pago en el mes de diciembre: "No se sabe qué va a pasar con el pago navideño", señaló.
No obstante, aseguró que el Gobierno puede renegociar otro tipo de acuerdo con el FMI: "Tienen 45 días después de las elecciones del 14 de noviembre para llegar a algún tipo de acuerdo con el Fondo y evitar el pago de diciembre porque es la segunda cuota de la devolución del préstamo. De haber un nuevo acuerdo con diferentes condiciones, ese pago no existe más y así, te podés nutrirte de reservas para el año 2022", argumentó.
No se le puede desestabilizar la economía a Alberto Fernández porque tiene que tener unos muy buenos dos años para llegar bien a las candidaturas de Máximo Kirchner y Axel Kicillof. No se le puede desestabilizar la economía a Alberto Fernández porque tiene que tener unos muy buenos dos años para llegar bien a las candidaturas de Máximo Kirchner y Axel Kicillof.
A su vez, sorprendió al indicó que al gobierno le conviene que le vaya mal en las elecciones para que empiece a haber una idea de cambio de rumbo en la economía. "Eso sería un escenario tipo 2003. Si al gobierno le va mal en las elecciones, el mercado empezará a anticipar un cambio y eso le daría más aire al gobierno. Es una situación que se vivió desde el 2003 hasta el 2015".
"Veo al mercado marcando un cierto optimismo. Las medidas que aplicó el gobierno en los últimos dos meses funcionaron ya que se ve un mayor nivel de consumo". Sin embargo, advirtió: "Los atrasos que impuso el Gobierno tienen sus costos post elecciones porque el dólar oficial no se puede mantener al 1%; el BCRA no puede seguir vendiendo en el contado con liqui porque se queda sin reservas; y las tarifas no se puede congelar para siempre".
Por último, sentenció: "Las urgencias son mucho menores comparadas a otros tiempos eleccionarios. No se está acumulando un atraso cambiario del dólar oficial que requiera una devaluación en diciembre. Con un dólar en 100 pesos, la verdad es que no veo una devaluación. No lo ve ni el mercado y, seguramente, el Fondo no lo va a pedir. La bomba no está a punto de explotar", opinó sobre el cierre.