Recordemos que Donald Trump y Jerome Powell estuvieron y están inmersos en una lucha por la soberanía de la Resrva Federal con respecto al gobierno, teniendo en cuenta que el mandatario nacional había amenazado en un momento con remover a Powell si este no "tomaba la decisión correcta" y reducía las tasas de interés.
Hay que tener en cuenta que la Resreva Federal (FED) es funciona como un Banco Central y es completamente independiente al Poder Ejecutivo ejercido por Trump. Su objetivo principal es controlar parte de las reservas de los bancos estadounidenses, tanto los federales como los estatales asociados voluntariamente.
Pero volviendo a la decisión del Banco Central, la misma fue impulsada por el escenario internacional actual, donde Estados Unidos continúa en guerra comercial con China, aunque ahora atraviesan una tregua, más el conflicto en Medio Oriente que hace tambalear los precios del petróleo. Sin olvidar por supuesto el crecimiento de las criptomonedas a nivel mundial, que por supuesto despegan por la incertidumbre de mercados.
Sin embargo, por detrás se encuentran otros problemas propios de Estados Unidos, que tiene que ver principalmente con la desaceleración del crecimiento económico de la mayor economía a nivel mundial, que por supuesto se encuentra constantemente bajo la amenaza del crecimiento chino, el cual perjududica la demanda extranjera . Esto afecta directamente sobre la adminsitración Trump y sobre sus intenciones de ser reelecto en 2020, ya que el país se verá presionado por la continúa inestabilidad de los mercados y su clave de campaña está puesta en la economía del país.
Aunque por otro lado es importante tener en cuenta que tanto Trump como los inversores de Wall Street hubieran preferido un recorte más agresivo, pero eso no estaba dentro de las posibilidades de la Reserva Federal ya que las consecuencias podrían ser graves. Además de significar una decisión de últimos recursos, teniendo en cuenta que la última vez que se hizo algo parecido fue frente a la recesión de 2008.