"El porcentaje exacto aún debe decidirse, pero va a ser significativo. La gente con depósitos superiores a 100.000 euros deberá convertirlos en acciones de los bancos", indicó Sarris, quien, al ser preguntado si la quita podría llegar al 40%, admitió que "podría estar cerca". "Por lo que he visto esa es la cifra", señaló.
Esta propuesta presupone que los ahorradores podrían recuperar en algún momento del futuro parte del dinero, el que se convierte en acciones, siempre y cuando éstas no caigan en picado. Además, del segundo tramo que se retendrá, el 22,5%, se les puede devolver todo o una parte si, finalmente, el banco no los necesita. Los analistas destacan que el mayor impacto del rescate lo sufrirán las empresas que tienen su capital en el banco.
Según los términos del rescate pactado por el Eurogrupo hace cinco días, el rescate implica la reestructuración del Banco de Chipre, mayor entidad del país, y el cierre del Laiki Bank, segundo banco chipriota. Los depósitos garantizados del segundo serán transferidos al primero, mientras que los depósitos superiores a 100.000 euros permanecerán congelados en un banco malo y asumirán pérdidas.
El rescate a Chipre ha supuesto un cambio en la política seguida hasta ahora en Europa: es la primera vez que se hace pagar a los depositantes. Bruselas impuso esta condición para darle a Nicosia el paquete de ayuda de 10.000 millones. Esta circunstancia ha provocado miedo en los mercados y duda entre los ciudadanos del resto de países, como España. Sobre todo después de que el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dijera que Chipre era el modelo a seguir y pese a que después el resto de autoridades europeas han asegurado que el caso de la isla es único y que estas condiciones no se aplicarán a otros países.
El endurecimiento de las condiciones para financiar el rescate a Chipre es una señal clara de que Europa quiere poner fin a que la isla sea un limbo fiscal y puede acelerar el declive económico de un país que dependía de su sobredimensionado sistema bancario.
No saldrá del euro
El presidente de Chipre, Nicos Anastasiades, aseguró este viernes que su Gobierno no tiene "ninguna intención" de abandonar el euro y que el rescate acordado con la Unión Europea "ha evitado el riesgo de bancarrota". "No tenemos ninguna intención de salirnos del euro", ha declarado el presidente durante una conferencia ante funcionarios del Estado en Nicosia.
"De ninguna forma vamos a hacer experimentos con el futuro de nuestro país", ha añadido Anastasiades, quienha criticado duramente al resto de los 17 socios de la Eurozona por haber impuesto al país "unas demandas sin precedentes que han convertido a Chipre en un experimento".
En todo caso, ha asegurado, el país ha "evitado el riesgo de bancarrota" gracias al acuerdo de rescate con la UE, y "la situación, pese a toda esta tragedia, está contenida".