A Nicolás Maduro la mayoría de los países de la región no lo reconocen como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Foto: web
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.
Según Broda, el modelo argentino es predecible porque se opone a cualquier modelo de sentido común.
También pronosticó que el Gobierno entró en "clave electoral", por lo tanto va a intentar evitar una crisis cambiaria, que la inflación siga bajando y va a tener una política fiscal y monetaria "altamente expansiva" para el pago de salarios, jubilaciones, pensiones y subsidios sociales y económicos.
"Hemos tenidos cinco meses de austeridad fiscal y monetaria pero ahora estamos en un punto de inflexión donde el programa entra en clave electoral. (El ministro de Economía) Martín Guzmán está queriendo sobrevivir y adapta su relato para que sea tolerable por el Instituto Patria. Vamos a tener un déficit primario de 4 puntos; vamos a emitir 17 veces más en el segundo semestre que en el primero y tenemos una tensión importante. El modelo K es absolutamente inconsistente con cualquier acuerdo con el Fondo", indicó el economista.
Broda advirtió que el FMI, más allá de los cambios que tuvo en los últimos años, demanda consistencia fiscal, monetaria y cambiaria y anuncios de liberalización de los controles. "Esto va contra los objetivos de Cristina Fernández de Kirchner y de Máximo Kirchner. Tuvimos los los primeros cinco meses del año de austeridad fiscal y monetaria y ya en junio se empezó a ver la cabeza del iceberg. Estamos estimando una política fiscal y monetaria muy expansiva que, sin programa serio, aumenta la tasa de inflación para el año que viene", anticipó.
"Los números están ahí. Se hizo un esfuerzo pero la situación socioeconómica y el fracaso sanitario obligan a políticas por expansivas para aumentar el consumo y acelerar la recuperación".
Sobre el día después de las elecciones legislativas, Broda habló de que se viene un desorden macroeconómico importante. "Después del 15 de noviembre, corre un frío por la espalda", señaló. Y anticipó que en el segundo semestre el Banco Central pasará de comprar a vender dólares.
De acuerdo a los pronósticos de Broda, en 2022 el país tendrá 11% menos de PBI per capita que en 2017. "Nuestra única oferta de dólares que es el superavit comercial de caja cae, pero fundamentalmente por la desconfianza en este modelo, que genera salida de capital humano y físico que hipoteca nuestra tasa de crecimiento potencial. Si no nos hacemos normales, para volver al PBI per capita de 2017 necesitamos 30 años", auguró.
"La metodología de este Gobierno es absolutamente coyuntural, sin estrategia; fijándose en los síntomas de los problemas y no en las causas. Cuando usted lista los anuncios oficiales, o la sarasa oficial, todos los resultados son la exactamente los inversos a los objetivos buscados. Reestructuramos la deuda para volver a colocar deuda, y hoy es imposible. El volumen de las exportaciones cae. Se habla de bajar la inflación y la tasa es de 58% anualizada. Se habla de recuperar el salario real y la economía ha caído y l salario real ha caído", resumió, y dio un panorama desalentador: "La Argentina está acelerando su decadencia, haciendo del estancamiento y de la inflación un problema crónico. La Argentina es el único país del mundo que acelera su decadencia, con excepción de Venezuela", señaló.
Y lamentó que en la discusión electoral no se hable de cuáles son los instrumentos que pueden convertir a la Argentina en un país normal, estable, con fuentes de crecimiento, empleo y que pueda atraer inversiones.