En ese orden, las autopartistas recordaron a Espert que la industria automotriz emplea el 5,5% del total de la masa de trabajo industrial, con poco más de 70.000 puestos directos e indirectos. Además, destacaron ingresos de divisas por más de 12.000 millones de dólares anuales.
En cuanto a los motivos de los altos precios, la AFAC reiteró que la carga impositiva es el principal factor de presión. “Efectivamente, los vehículos producidos en la Argentina tienen un 54% de impuestos, luego de haberse eliminado el Impuesto País. Tal lo expuesto en un reciente trabajo para la cadena metalúrgica, de dicha pesada carga tributaria el 33% recae sobre las etapas productivas, con impuestos que no existen en la mayoría de los países con los que competimos”, señalaron.
Inteligencia evolutiva y no destructiva
De esa forma, los industriales echaron por tierra la solución de las importaciones para sustituir productos nacionales, una maniobra que derivaría en la pérdida de miles de puestos de trabajo. En cambio, las autopartistas pidieron un “análisis realista, sincero y transparente sobre las verdaderas causas raíz de las diferencias de costos y precios con otros países con economías de mercado”.
Por último, la AFAC solicitó “inteligencia” para resolver la situación. “La inteligencia evolutiva no radica en disolver lo construido a lo largo de décadas con enormes esfuerzos materiales y humanos, sino en la utilización racional del conocimiento acumulado como base del proceso de adaptación y continuo desarrollo”, interpelaron.