Sin confrontar con Milei, Cavallo también argumenta contra la posición del presidente que sostiene que modelo, a diferencia de entonces, no tiene déficit fiscal y no implica la emisión de pesos o toma de deuda.
“El argumento de que la recesión iniciada a fines de 1998 y la depresión del período 1999-2001 se debió además a la existencia de fuertes déficits fiscales, no se sustenta en los datos”, plantea el economista.
image.png
El cuadro Nro 1 en mayor detalle según el gráfico de Alberto Cavallo, hijo del exministro de Economía y medidor de precios.
“Hasta 1998 el déficit fiscal no existió o fue muy bajo. En todos esos años existió superávit fiscal primario”, subrayó.
Pronóstico
En su escrito, Cavallo enumeró las consecuencias del atraso cambiario: “los efectos reales de la apreciación exagerada del peso son fáciles de predecir: 1) aumentarán las importaciones no solo de insumos y bienes de capital sino también de muchos bienes finales que sacarán de competencia a la producción nacional que no logre aumentos rápidos de productividad, 2) se desalentará la producción de bienes exportables, tanto del sector agropecuario como de la industria manufacturera y los servicios, 3) el deterioro de la cuenta corriente de la balanza de pagos, hará más difícil la adquisición por parte del Tesoro de los dólares para pagar intereses, aun teniendo los pesos necesarios para comprarlos en el MULC gracias al superávit fiscal primario”.
Y para evitar esas consecuencias, propone: “el curso de acción más recomendable, desde mi punto de vista, es la eliminación temprana de las restricciones cambiarias comenzando por las financieras y avanzar hacia la reunificación en no más de tres meses, anunciando en detalle el funcionamiento del sistema de competencia de monedas con plena autorización para la intermediación financiera tanto en pesos como en dólares”.
“En este caso, el tipo de cambio nominal podría ubicarse a un nivel que induzca la entrada de capitales que el Banco Central debería comprar con recursos del Tesoro para pagar los intereses de la deuda en dólares”, completó.
Pero admitió que la salida del cepo “provocaría un salto cambiario” aunque “no tendría por qué interrumpir el proceso de desinflación”, una cuestión que resulta central para la gestión libertaria especialmente en el año electoral ya que se trata de su principal logro económico.
Sigue Cavallo: “Pero si bien, de las declaraciones del presidente Milei este curso de acción no parece imposible, los temores del equipo económico sobre la volatilidad cambiaria los ha convencido de postergarlo hasta que concluya la negociación con el FMI y se consigan fondos frescos adicionales”.
Esas negociaciones, según el propio Gobierno, se extenderían hasta abril inclusive, casi en plena campaña electoral. En ese contexto, Cavallo propone medidas paliativas: “1) reducir las retenciones y aumentar los reembolsos a las exportaciones; 2) reducir transitoriamente los aportes patronales jubilatorios para aliviar el costo laboral sin afectar los salarios de bolsillo de los trabajadores. El costo fiscal de estas medidas será compensado con creces por su efecto anti recesivo”.
“Es natural que las decisiones se adopten teniendo muy en claro cuál puede ser el efecto sobre el resultado electoral del próximo octubre. El apoyo popular es fundamental para que la reforma económica que lidera el presidente Milei tenga éxito”, finaliza.
--------------
Más noticias en Urgente24:
Combustibles: Llegó el aumento anunciado y así quedaron los precios
Argentina denunció ante la CPI la "desaparición forzada" del gendarme en Venezuela
Autos argentinos con patentes provisorias: Qué países permiten su ingreso
Nuevos montos de transferencias y consumos que deben informar bancos y billeteras virtuales