En ese aspecto está la clave de buena parte de las negociaciones. La RFEF busca optimizar sus patrocinios y estimaba que podría obtener 30 millones de euros anuales en un nuevo contrato (Adidas paga unos 14). Las conversaciones ya abiertas podrían ir encaminadas a una renegociación al alza del contrato, un punto sobre el que la federación no se pronuncia, reveló el diario El Economista.
Lo que sí es seguro es que 'La Roja' estrenará nueva indumentaria en noviembre, tal y como estaba previsto, y que ésta será de Adidas. El timing ha sido muy significativo en este sentido, ya que los acontecimientos han ido retrasando y modificando las intenciones de la RFEF: de tratar de tener un nuevo patrocinador para noviembre, se estableció la Eurocopa como nuevo plazo y, en estos momentos, ya se busca un acuerdo con Adidas para que en unos meses siga vistiendo a la Selección de España, según lo publicado por ese medio.
El conflicto se produjo a causa de que la Real Federación Española de Fútbol trasladó la idea de que quiere ganar más. Las reuniones de negociación terminaron siendo tensas y el titular de la entidad Luis Rubiales había anunciado por sorpresa que pretendía romper el contrato. Adidas había solicitado a la RFEF que se retractase y, tras la negativa, había anunciado públicamente que se celebrará a un proceso de arbitraje.
Por consiguiente, Adidas era consciente de que esa situación podía producirse, pero desconocían el día, el grado y el nivel del anuncio de Rubiales. Había sido una sorpresa y sorprendía que la RFEF estuviera llegando tan lejos.
A pesar de eso, las relaciones eran buenas. Se seguía trabajando como hasta ahora e incluso se mantenían la cordialidad que había imperado en los últimos años en las más altas esferas.
Ante la posibilidad de tener que pagar esta cifra tan elevada de dinero, las autoridades del fútbol español había debatido la situación en la reunión del Comité Ejecutivo. Según el sitio web Sport, la RFEF había intentado resolver el asunto pagando la cantidad que correspondería hasta el final del contrato, pero adidas se había negado, asegurando que no había ningún motivo para romper el vínculo.
Según Luis Rubiales la Selección española podía recibir el doble de dinero de lo que adidas pagaba anualmente (14 millones de euros). España recibía menos dinero que Alemania, aunque la RFEF obtenía un mayor porcentaje que los alemanes en concepto de “Royalties”, venta por camisetas.
Aunque parezca una incongruencia, la Real Federación Española de Fútbol había aprobado el nuevo diseño que La Roja luciría en la próxima Eurocopa 2020. Se dio el visto bueno en el año del Mundial y también había sido aprobada por los patrocinadores de la selección. Estaba previsto que la camiseta se presentara entre los meses de noviembre y diciembre.