A continuación, un vistazo a los primeros tres años de Infantino en el cargo. Y a lo que le espera en los próximos cuatro:
CORRUPCIÓN
Infantino aprovechó la oportunidad que tuvo para ser elegido en febrero de 2016, meses después de que investigaciones en Suiza y Estados Unidos sobre corrupción financiera estremecieron el fútbol internacional.
Blatter, entonces presidente de la FIFA debió dejar el cargo. Platini, su protegido durante años, perdió también su puesto como presidente de la UEFA. Infantino, quien fue secretario general de Platini en la UEFA, dio un paso al frente como candidato de Europa.
En la era de Infantino, otras cuatro confederaciones del fútbol perdieron a miembros electos en el consejo de la FIFA, en medio de acusaciones de corrupción o irregularidades financieras.
David Chung, originario de Papua Nueva Guinea y vicepresidente de la FIFA, quedó suspendido por seis años y medio. Al ghanés Kwesi Nyantakayi se le impuso una suspensión vitalicia. El jeque Ahmad de Kuwait retiró su candidatura a la reelección cuando se le implicó en sobornos a votantes. El alemán Reinhard Grindel renunció.
Infantino fue investigado también en 2016 por el comité de ética de la FIFA, ante cuestionamientos a su uso de aviones privados. Poco después se le exoneró. Los investigadores y jueces que se encargaron de ese caso, de Alemania, Guam y Suiza, no estaban ya en sus cargos un año después.
Otro funcionario independiente se marchó de manera abrupta unas semanas luego de determinarse que el ministro ruso del deporte enfrentaba demasiados conflictos para retener su asiento en el Consejo de la FIFA.
ESTILO
Durante 15 años en la UEFA, Infantino se ganó reputación como un abogado inteligente, un operador eficaz y un hombre que trabajaba duro, exigiendo de sí mismo lo mismo que esperaba de su personal.
Su firmeza solía desafiar a quienes les aconsejaban ser más cauto. Ello quedó de manifiesto en los cambios realizados a la comisión de ética de la FIFA, que obtuvo más independencia y poder después de la crisis de corrupción de 2010 y 11.
Se rodeó de un círculo pequeño de asesores fiables en la FIFA y relajó el estilo directivo de la era de Blatter. Colaboradores actuales y anteriores han dicho que es más distante, en comparación con el estilo cálido y paternal de Blatter.
Un panel nombrado por la FIFA en 2015 para recomendar cambios tras los escándalos incluyó a Infantino como miembro. La serie de reformas aprobadas en el día en que fue elegido incluyó mayores poderes para la secretaria general, mientras que el presidente asumió un papel de “embajador”.
En tanto, pocos podrían decir que la secretaria general Fatma Samoura es quien tiene realmente el poder en la FIFA.
GRANDES PROYECTOS
Infantino ha cortejado a Arabia Saudí y elogiado a Vladimir Putin.
Rusia fue un aliado clave en el primer periodo de Infantino. Organizó un Mundial de 2018 que se topaba con el recelo de muchos aficionados y patrocinadores y que fue boicoteado por legisladores en algunos países.
El certamen superó las expectativas de la propia FIFA en cuanto a su ambiente cálido, sus partidos emocionantes y las ganancias generadas. Infantino dijo a Putin en el Kremlin que se sentía “como un niño en una juguetería”.
Se validó también la confianza manifestada por el líder de la FIFA en el sistema de videoarbitraje (VAR), pese a que éste no se había probado lo suficiente.