En ese momento, la albiceleste cometió groseros errores en el fondo y en los contragolpes que le posibilitaron a Serge Gnabry y Kai Havertz para poner arriba del marcador 2-0 al seleccionado local. La victoria parcial significó una verdadera lección futbolística de los de Low que puso contra las cuerdas a los de Scaloni y que presagiaba una inminente goleada, algo que no sucedió.
En el descanso, Lionel Scaloni aprovechó para rearmar todo el equipo y apelar al banco de suplentes. Esto se materializó en la segunda mitad con los ingresos de Marcos Acuña, Lucas Ocampo y Lucas Alario, como figuras principales.
A partir de ahí, la albiceleste mostró un cambio de actitud notable permitiéndole neutralizar a los alemanes que atinaban nada más que a conformarse con la victoria parcial. Gracias esta modificación, Alario y Ocampo sellaron el empate 2-2 que le dio aire fresco a Scaloni para seguir evaluando rendimientos para los sucesivos compromisos de cara a las eliminatorias del año próximo para el Mundial Qatar 2022.
Argentina no contó con Messi por una suspensión ni con jugadores de Boca Juniors y River Plate, involucrados en las semifinales de la Copa Libertadores.
Alemania también tuvo muchas bajas, la más notoria de éstas fue la del centrocampista del Real Madrid Tony Kroos.
En consecuencia, Argentina dejó buenas sensaciones pero una de sus deudas pendientes es el funcionamiento colectivo aunque deberá ajustar varias piezas en defensa. La propuesta de Scaloni fue interesante y los próximos amistosos servirán para empezar a dar forma al equipo ideal.
Ahora, el historial entre ambos marca que, en 23 partidos disputados, Argentina ganó 10 encuentros contra siete de Alemania. Empataron en seis ocasiones. En Copas del Mundo se encontraron en siete oportunidades: más allá de las finales en 1986, 1990 y la más reciente de 2014, se enfrentaron en el Mundial ’58, ´66 y 2006.
La Selección viajará con destino a España: el próximo domingo en Elche, se enfrentará en el segundo y último amistoso de la gira ante Ecuador.