Según los demandantes, cuando la ANFP estaba presidida por Sergio Jadue, que fue declarado culpable por la Justicia estadounidense de haber recibido sobornos y vive en Miami como testigo protegido del FBI, les exigió a cada uno crear una empresa en ese paraíso fiscal del Caribe para recibir allí una parte del salario. A fines de 2015, cuando se destapó el escándalo de corrupción de Jadue, los contratos del cuerpo técnico de la selección fueron unificados y se repatrió el dinero en las cuentas de las Islas Vírgenes Británicas, aunque hubo que negociar quién se haría cargo de los impuestos que implicaba la operación.
La ANFP y los tres argentinos acordaron acogerse a un artículo de la ley que permitía repatriar capitales con el pago de un interés bajo, en este caso del 8%, que sería asumido por la federación. El Servicio de Impuestos Internos chileno, sin embargo, estableció que una parte del dinero no podía acogerse a ese beneficio tributario por un tema de fechas, por lo que los tres asumieron una deuda que pagaron de su bolsillo en diciembre de 2016 y que ahora quieren que sea reembolsado por la ANFP.
En la segunda arista de la demanda, Sampaoli, Sebastián Beccacece y Jorge Desio reclaman una indemnización por daño moral al haber sido mencionados en una querella que la ANFP que presentó en febrero de 2016 contra Sergio Jadue. La demanda pretendía investigar las irregularidades financieras de la administración de Jadue e incluía una asesoría que Sampaoli, a pedido del expresidente, realizó al Instituto Nacional del Fútbol (INAF) y por la cual, presuntamente, cobró 200.000 dólares.
Sampaoli, que tras su paso por la Selección Argentina ahora dirige al Santos brasileño, ganó con Chile la Copa América de 2015, el primer título internacional en la historia de la Roja, pero dejó la selección unos meses más tarde en medio de una ardua polémica. El argentino tenía decidido abandonar la Roja e incluso declaró sentirse “rehén” en Chile, pero no quería pagar la cláusula de salida. Finalmente pagó un monto menor al que establecía su contrato y renunció a los premios de la Copa América.