Con este panorama, el “Xeneize” plantó en cancha el esquema rígido 4-4-2 mientras que el “Furacão jugó con el dibujo táctico 4-1-4-1. De ahí, el elenco brasileño ya mostró impotencia y nervios por el hecho de tener la serie en su contra por lo que le propuso el equipo boquense un partido “sucio”, trabado y repleto de infracciones.
Al margen de eso, Nicolás Capaldo, Mauro Zárate, Ramón “Wanchope” Ábila y Nahitán Nández estuvieron a acecho, pusieron en peligro el arco defendido por Santos. En medio de las embestidas de Boca, Nikao estuvo a punto de abrir el marcador con un remate que pasó por arriba de la valla de Esteban Andrada luego de un error en la defensa boquense. Por lo tanto, Rony y de nuevo Nikao forzaron las grandes atajadas de Andrada.
Pese a las atropelladas del “Rubro-negro”, Boca nunca se apartó de su planificación con las jugadas de ataque de Mauro Zárate en sociedad con Alexis Mac Allister que envió un centro que fue a parar a las manos de Santos. En el cierre de la etapa inicial, Zárate y Wanchope Ábila, Nández y Mac Allister se dedicaron a hostigar a la valla defendida por Santos.
Ni bien se puso en marcha la segunda parte, el “Xeneize” acorraló a Paranaense que no tenía argumentos para inquietar el arco de Andrada. Si bien no tuvo ideas, el conjunto brasileño dispuso de un contragolpe de Rony que rápidamente abortó Carlos Izquierdoz; recién a los 12’ “Wanchope” Ábila anotó un golazo para Boca 1-0 tras un gran pelotazo y habilitación de Andrada que fulminó a Santos.
Por lo tanto, el “Xeneize” demostró que tenía suficientes armas para poder liquidar el partido ante un Paranaense que quedó golpeado e impotente. A raíz de esa impotencia, Bruno Guimaraes se ganó la tarjeta amarilla por propinarle una dura patada a “Wanchope” Ábila y Marcelo Cirino se hizo acreedor de la amarilla por pegarle un codazo a Emmanuel Mas.
En los minutos finales, Boca imprimió más aceleración para liquidar rápido el trámite aunque Athletico Paranaense ya se sentía entregado.
En el epílogo, el ingresado Eduardo “Toto” Salvio asestó el 2-0 con un remate cruzado de izquierda a derecha y desató el delirio en la Bombonera.
Ahora, el equipo de Gustavo Alfaro enfrentará en la próxima fase a Liga Deportiva Universitaria de Quito y, si llega a semifinales y se dan todas las condiciones, podría haber Superclásico copero nuevamente, quizás en la revancha para los de Alfaro tras la durísima derrota en Madrid.