Este año, el panorama es aún peor para Angelici: acaba de perder las elecciones a manos de lista de Jorge Ameal, con el fundamental aporte de Juan Román Riquelme como candidato, y ahora ya instalado como el hombre que manejará el fútbol de Boca desde el lunes próximo, cuando Ameal asuma como presidente del club de la Ribera.
Por lo tanto, Angelici quería entregar el club antes del “Día del hincha”, pero Ameal y quienes lo acompañan optaron por tomar el plazo máximo que el reglamento de Boca estipula (siete días después de realizadas las elecciones) y asumir después del 12: el próximo lunes, a las 20, la nueva conducción boquense asumirá por un período de cuatro años en el salón Benito Quinquela Martín de la Bombonera.
En ese contexto, Riquelme y Ameal ajustan detalles para la contratación del nuevo entrenador, que todo indica será Miguel Angel Russo, el DT que dirigió a Boca cuando consiguió su última Copa Libertadores, en 2007.
En la cabeza de Riquelme figura Sebastián Battaglia como posible ayudante de Russo, como así que el primer refuerzo sea el delantero peruano Paolo Guerrero, quien ya se despidió del Internacional de Porto Alegre.
También quedará para la semana próxima la reunión entre Román y Carlos Tevez, a quien se le vence el contrato con Boca el 31 de diciembre.
Antes de las elecciones del domingo pasado, Riquelme le tiró un buen centro a Tevez, al afirmar que su intención es que termine su carrera en Boca, porque “a los ídolos hay que cuidarlos, y Carlitos es un ídolo de nuestro club”.
De esta manera, los hinchas de Boca no tendrán festejos oficiales en su día y las puertas de La Bombonera permanecerán cerradas. Por tal motivo, a través de las redes sociales, éstos se están convocando para juntarse en los alrededores del estadio y luego marchar hacia el obelisco.