El máximo directivo del torneo argumentó que la superposición del clásico con la tradicional copa dificultará la comercialización de los derechos televisivos y, por tanto, afectará la economía de los clubes.
Tebas propuso inicialmente que el clásico alterara la condición de local y se jugara en Madrid, lo que no tuvo respuesta satisfactoria en la Comisión de Competiciones y tampoco en la directiva de Barcelona, que se aferró a su condición de anfitrión en el primer cruce de la temporada.
Lo que terminó de decidir esta modificación fue la gran manifestación en Barcelona que está prevista para la fecha en la que debía disputarse el Clásico en el estadio Camp Nou. Las últimas 72 horas han sido turbulentas en Cataluña, con incidentes y disturbios como consecuencia de la decisión del Tribunal Supremo de impulsar condenas de hasta 13 años contra líderes del proceso independentista.
En tres días ya hay más de 50 detenidos por las protestas y cerca de 125 personas debieron ser atendidas por los servicios sanitarios. Además, refuerzos policiales fueron enviados a esta rica región nororiental de 7,5 millones de habitantes, indicaron en la jornada fuentes del Ministerio de Interior en Madrid.
La Liga buscará ahora que el partido pase para el sábado 7 ya que prefiere que se dispute un día del fin de semana por la repercusión internacional que tiene el evento. De confirmarse, Barcelona deberá postergar su partido con Mallorca y Real Madrid, el que tiene previsto con Espanyol, ambos por la 16ta. fecha del torneo español.