Según aclaró el propio futbolista nacido en las divisiones inferiores de Newell's, los pagos habían sido transferidos a su cuenta los días 17 y 19 de mayo, o sea, cuatro y dos días antes del encuentro por La Liga. Además, Ponzio, por expreso pedido del fiscal de la causa, aclaró que recibió la llamada del presidente González y que se encontró con él en un restaurante donde este le hizo la propuesta.
En la misma línea del relato del resto de los futbolistas que declararon, todos pertenecientes a la plantel del Real Zaragoza, Ponzio confirmó que no le solicitó al por entonces mandamás del club ningún comprobante por el dinero entregado.
“No exigí documentación por recibir el dinero. Reconozco que me equivoqué”, le sostuvo el mediocampista al juez de la causa, Manuel Aleis, en su declaración.
En medio de este juicio, River Plate recibió una mala noticia debido a que Leonardo Ponzio se perderá el primer partido de semifinal de la Copa Libertadores de Amérca 2019 frente a Boca Juniors.
El juez que investiga los supuestos arreglos de partido en España informó que el lunes 30 de septiembre será la rueda de conclusiones finales o últimas consideraciones, a la cual deberán acudir obligatoriamente todos los denunciados. Entre ellos, el volante de River. Por ende, Ponzio tendrá que estar ese día en Valencia, tan sólo 24 horas antes de la ida de las semifinales de la Copa. Aunque atención que de acuerdo a lo que suceda en los próximos días, esa fecha podría retrasarse: en ese caso, Leonardo -si se recupera de su lesión- estaría a disposición del entrenador Marcelo Gallardo, según una nota publicada en el diario deportivo Olé.
El partido en cuestión se remonta a la última jornada de la Liga 2010-2011. El Zaragoza evitó bajar a segunda división al imponerse al Levante (2-1) de visitante, en Valencia, gracias a dos goles de Gabi Fernández. Además de Ponzio, hay otros dos argentinos acusados: Nicolás Bertolo (futbolista de Banfield) y Leonardo Franco (ya retirado y actual entrenador).
La justicia sospecha que el Zaragoza ingresó 965.000 euros en las cuentas bancarias de algunos de sus jugadores y miembros del equipo técnico, para que a su vez lo entregaran a los jugadores del Levante, a fin de amañar el partido.
Si es encontrado culpable, Ponzio y el resto de los futbolistas serán inhabilitados para jugar en España, aunque la Justicia puede pedirle a la FIFA que el castigo se haga extensible a los campeonatos de otras Federaciones. “Yo en 2015 ya fui a declarar y se había cerrado la causa pero ahora se reabrió”, fue lo único que señaló Ponzio en febrero de 2018.