En agosto pasado, el juez Décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal, Patricio Leopoldo Vargas Alarcón, resolvió desechar la demanda de garantías del empresario argentino, con la cual pretendía evitar que la FGR ejerza acción penal en su contra por su probable responsabilidad en los delitos de extorsión, fraude específico, falsificación de documentos y uso de documento falso, señaló el sitio web Cadena 3.
El magistrado consideró que el amparo fue presentado de manera extemporánea, decisión que ahora confirmó el Tribunal Colegiado, reveló Cadena 3.
En julio, la FGR informó al juez de amparo que cuenta con los elementos para ejercer acción penal contra Carlos Ahumada, publicó ese medio.
Dicha averiguación tuvo su origen por la denuncia de Rosario Robles, quien acusó al empresario el 21 de agosto de 2013 por el delito de extorsión.
Ahumada Kurtz saltó a la fama en 2004 a raíz de la difusión de un vídeo en que estaba sobornando a servidores públicos, en los llamados Videoescándalos.
Más tarde, el empresario fue detenido en La Habana por las autoridades cubanas tras un pedido de extradición de México, siendo luego deportado. El 8 de mayo de 2007, salió en libertad.
El 28 de diciembre de 2007, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió la recomendación 19/2007 dirigida a la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal y a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal solicitándoles disculpas públicas a Carlos Ahumada y a su familia. Su persona mereció un artículo de Fidel Castro titulado “El Gigante de las Siete Leguas, Parte II”. Ahumada también recibió disculpas del embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha por el trato recibido previamente y devolvió la visa de su país que había sido retirada producto del incidente.
En mayo de 2009, Ahumada publicó su primer libro, llamado Derecho de réplica.
En Córdoba dejó un poco grato recuerdo tras su paso como gerenciador de Talleres en 2008, donde llegó para intentar levantar a un club que estaba quebrado. Un año y medio después fue apartado, con el equipo descendido al Argentino A y una deuda mucho mayor a la que había cuando arribó.
Su otra experiencia en el fútbol argentino fue cuando manejó dos clubes de San Luis: Estudiantes y Juventud Universitaria. Su paso también fue escandaloso, ya que hubo graves problemas con los sueldos de los futbolistas y se fue tras enfrentarse con Alberto Rodríguez Saá, el gobernador de esa provincia.